El vicejefe de Gabinete viaja a Misiones para reunirse con Hugo Passalacqua y avanzar en las negociaciones clave por el Presupuesto 2026 y el paquete de reformas. Qué reclaman las provincias, cómo interviene Economía y cuál es la estrategia del Gobierno para cerrar acuerdos antes del 10 de diciembre.
Diego Santilli retomará este martes su gira federal con una escala en Misiones, donde se reunirá con el gobernador Hugo Passalacqua. El objetivo es avanzar en la ronda de negociaciones que permita al Gobierno nacional reunir los apoyos necesarios para aprobar el Presupuesto 2026 y el paquete de reformas impulsado por el presidente Javier Milei.
La Casa Rosada aspira a cerrar un acuerdo político antes de diciembre, pero las respuestas de los mandatarios provinciales combinan buena predisposición con advertencias claras. La mayoría está dispuesta a acompañar, aunque cada apoyo está condicionado a demandas específicas.
Qué piden los gobernadores
En las reuniones de las últimas semanas, los gobernadores mostraron intención de respaldar el Presupuesto, pero dejaron planteadas una serie de exigencias:
Reactiva ción de la obra pública.
Fondos ATN y esquemas actualizados de distribución.
Ajustes en el impuesto a los combustibles.
Reconocimiento de deudas previsionales.
Cada punto deberá pasar por el filtro del ministro de Economía, Luis Caputo, quien define el margen fiscal y tiene la última palabra sobre cualquier concesión. Nada avanza sin su aprobación.
Reformas en pausa hasta una segunda ronda
Además del Presupuesto, en la agenda aparecen las reformas laboral, previsional, impositiva y del Código Penal, aunque estos temas quedarán para una segunda etapa. En privado, los gobernadores se muestran dispuestos a discutir cambios estructurales, pero advierten que no apoyarán ningún proyecto sin conocer la "letra chica", algo que el oficialismo todavía no publicó.
Economía controla la negociación
Las gestiones políticas de Santilli avanzan en paralelo al análisis técnico del Ministerio de Economía. Caputo -junto con el círculo político más cercano al Presidente- evalúa el costo fiscal de cada reclamo y define los límites de la negociación. La prioridad del Gobierno es no comprometer el superávit, incluso si eso frena concesiones que podrían facilitar votos.
Los mandatarios provinciales reiteraron dos exigencias centrales:
reactivar la obra pública
redefinir el esquema de ATN
Otros sumaron preocupaciones sobre combustibles y cajas previsionales. La advertencia es directa: sin avances concretos, el respaldo legislativo podría tambalear.
Señales desde las provincias: diálogo, pero con condiciones
Las reuniones dejaron un patrón claro: los gobernadores valoran el diálogo político, pero reclaman resultados tangibles. La preocupación pasa por la centralización de decisiones en Casa Rosada. Varios mandatarios admiten que tenían buen vínculo con Guillermo Francos, pero cuestionan que la resolución final siempre dependiera de niveles superiores. Temen que el esquema se repita con Santilli.
Gerardo Zamora lo expuso tras su reunión: pidió avanzar en ATN, fondo del gasoil y la reducción de la alícuota del 1,9% del ARCA, además de impulsar una discusión más amplia sobre federalismo fiscal.
Lo que viene: Misiones, reuniones pendientes y el reloj en contra
La próxima escala será Misiones, donde Passalacqua ya adelantó reclamos vinculados a ATN, fondos específicos y cajas previsionales. También siguen pendientes reuniones con:
Jorge Macri (CABA)
Gustavo Valdés (Corrientes)
Claudio Poggi (San Luis)
Claudio Vidal (Santa Cruz)
Maximiliano Pullaro (Santa Fe)
Por ahora quedan al margen los gobernadores peronistas Axel Kicillof, Ricardo Quintela, Gildo Insfrán y Gustavo Melella.
El Gobierno busca cerrar todas las reuniones antes del 10 de diciembre, plazo clave para convocar sesiones extraordinarias y definir la versión final del Presupuesto. El margen político es estrecho y cada avance depende del delicado equilibrio entre las necesidades provinciales y las prioridades nacionales.
Los próximos días serán decisivos para saber si la arquitectura política y fiscal del oficialismo podrá sostenerse hasta llegar al Congreso con los votos necesarios.