Mientras Buenos Aires debate la obligatoriedad de la formación en neurodiversidades, la Dirección General de Escuelas de Mendoza apuesta por un enfoque de capacitación continua, remunerada y centrada en el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA).
El reciente fallo judicial en Buenos Aires, sumado a la aprobación de una nueva ley que exige capacitación docente obligatoria y con puntaje sobre neurodiversidades, reavivó el debate sobre la formación de los educadores en todas las jurisdicciones del país, incluyendo la provincia de Mendoza. La atención se centra en cómo las escuelas se preparan para la inclusión de estudiantes con condiciones como el Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Frente a este escenario, la Dirección General de Escuelas (DGE) de Mendoza explicó su postura, destacando que en la provincia se ha optado por priorizar la capacitación continua y diversificada, en lugar de establecer una obligatoriedad formal como la bonaerense.
La directora de Educación Especial, María de los Ángeles Zavaroni, remarcó que el enfoque provincial se cimienta en el Modelo Social de la Discapacidad. Este paradigma, establecido por la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, sostiene que la responsabilidad de adecuar y eliminar las barreras para el acceso al conocimiento recae en la sociedad y en la propia escuela, y no solo en el individuo con una condición específica.
"Nosotros trabajamos sobre Diseño Universal del Aprendizaje (DUA), que es la estrategia metodológica para abordar la diversidad en el aula", explicó Zavaroni. Esta estrategia es considerada central para que todos los estudiantes, dentro de aulas heterogéneas, puedan acceder al aprendizaje sin exclusiones.
Según la funcionaria, la formación docente se realiza de manera permanente y diversificada, asegurando que los educadores adquieran herramientas pedagógicas para manejar la heterogeneidad y la inclusión sin limitarse a una condición específica. Este modelo busca evitar la segmentación de la formación y fomentar una escuela que sea intrínsecamente accesible para todos.
De esta forma, Mendoza se diferencia de otras provincias, defendiendo su modelo de capacitación remunerada y continua como el camino más efectivo para garantizar la inclusión y la eliminación de las barreras en el sistema educativo.