Rockhopper y Navitas Petroleum ratificaron la continuidad del proyecto offshore Sea Lion con respaldo británico. Pese a descartar consecuencias por el decreto de Milei, sus títulos se desplomaron en los mercados.
Las petroleras Rockhopper y Navitas Petroleum rompieron el silencio tras la cadena nacional del presidente Javier Milei y la publicación del Decreto 868/2026.
A través de un comunicado conjunto, las operadoras a cargo del megaproyecto offshore Sea Lion aseguraron que las sanciones argentinas no generarán un impacto significativo en las operaciones proyectadas a 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas.
Las compañías, de capitales británicos e israelíes respectivamente, enfatizaron que sus actividades se desarrollan bajo licencias vigentes del gobierno de las islas y remarcaron el "respaldo total y continuo" del Reino Unido. Según expusieron las firmas, el endurecimiento del marco legal en Buenos Aires -que busca bloquearles el acceso al RIGI y retirarles concesiones- no alterará el cronograma del yacimiento, amparándose en resoluciones de sus reportes corporativos recientes.
Sin embargo, el intento de llevar tranquilidad a sus inversores chocó con la reacción inmediata del mercado financiero. Pese a desestimar el alcance del régimen sancionatorio impulsado por el Poder Ejecutivo Nacional, los papeles de Rockhopper cayeron más del 5% en la Bolsa de Londres, mientras que los títulos de Navitas registraron un retroceso cercano al 2% en Tel Aviv. Las dos empresas, que ya contaban con antecedentes de inhabilitación por parte de Argentina en 2013 y 2022, sintieron el impacto bursátil del bloqueo comercial y financiero anunciado por la Casa Rosada.