Las empresas refinadoras aplicaron incrementos en los surtidores tras la disparada del barril Brent por encima de los US$ 100. La petrolera estatal analiza acoplarse en las próximas horas.
Las principales petroleras del país comenzaron a aplicar este jueves un nuevo aumento de entre el 2% y el 5% en los precios de los combustibles, con variaciones según la región.
La medida interrumpió la estabilidad tarifaria mantenida desde mayo e impactará directamente en los surtidores de todo el territorio nacional, mientras YPF analiza si trasladará el ajuste a su red de estaciones en las próximas horas.
La decisión de las compañías privadas responde al abrupto salto en la cotización internacional del crudo Brent, que superó los 105 dólares por barril debido a las renovadas tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán. Esta disparada rompió el mecanismo de compensación interno o "buffer" que las petroleras y refinadoras locales venían sosteniendo para contener los precios al consumidor frente a las oscilaciones del mercado externo.
Con esta actualización implementada durante la última semana de septiembre, el impacto inflacionario quedará dividido entre dos meses, amortiguando parcialmente el índice de precios de la economía doméstica. Sin embargo, el mercado permanece atento a la decisión de YPF, ya que una eventual equiparación de sus tarifas terminaría de consolidar el nuevo piso de precios para la nafta y el gasoil en todo el país.