Cancillería respondió con firmeza a las objeciones del Reino Unido tras el inicio del arbitraje internacional por la explotación de petróleo. El Palacio San Martín defendió la soberanía nacional.
El Gobierno argentino rechazó de forma categórica las objeciones del Reino Unido tras el inicio de un arbitraje internacional bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).
La medida busca frenar la explotación unilateral de hidrocarburos en el área de las Islas Malvinas, con foco en el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion.
A través de un comunicado oficial del Palacio San Martín, la Argentina cuestionó que Londres caracterizara la acción judicial como un intento de socavar derechos. "Nada más alejado de la realidad", enfatizó la Cancillería, al tiempo que remarcó que recurrir a un tribunal imparcial representa un mecanismo legítimo y responsable para resolver controversias entre Estados parte de la CONVEMAR.
La respuesta diplomática se produjo en respuesta a los dichos de la ministra británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran. Desde el Gobierno argumentaron que la exploración petrolera unilateral en el Atlántico Sur modifica ilegalmente la situación de la zona en disputa y vulnera la Resolución 2065 de la Asamblea General de la ONU.
Asimismo, la Cancillería rechazó la invocación británica del principio de autodeterminación de los pueblos para los habitantes de las islas, recordando que la comunidad internacional reconoce la existencia de un diferendo territorial. De esta manera, las autoridades nacionales reafirmaron su voluntad de retomar el diálogo bilateral y defender los recursos naturales mediante los canales de la diplomacia y el derecho internacional.