El indicador financiero avanzó 35 puntos básicos en el inicio de la rueda y alcanzó su nivel más alto desde las elecciones de 2025 por tensiones externas e internas.
El riesgo país argentino se disparó a 710 puntos básicos en las primeras operaciones del martes, registrando un avance de 35 unidades frente al cierre previo. Este salto ubica al indicador financiero en su nivel más alto desde las elecciones legislativas de 2025.
El incremento responde a una combinación de turbulencias externas y dudas en el escenario político y económico local. En el plano internacional, el petróleo escaló hasta los US$ 111, impulsando la inflación energética y la expectativa de nuevas subas en las tasas de interés en Estados Unidos.
Ante este panorama, los inversores globales vendieron activos emergentes para refugiarse en títulos más seguros. Como consecuencia directa, los bonos soberanos de la deuda argentina sufrieron caídas de hasta un 1,5%, ampliando la brecha con el rendimiento del Tesoro norteamericano y acelerando la escalada de la incertidumbre en los mercados locales.