El paso del Presidente por Madrid dejó tensión diplomática con el mandatario español y ausencias en encuentros clave. En la Casa Rosada justificaron los desencuentros y buscan reordenar la agenda legislativa.
El paso del presidente Javier Milei por España dejó un saldo complejo para el Gobierno nacional. Si bien el mandatario logró instalar su agenda económica en los medios internacionales, la gira concluyó sin anuncios de inversiones y con marcados desencuentros diplomáticos.
Durante sus intervenciones, Milei volvió a confrontar de forma directa con el jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, a quien calificó de "dictador". Las duras declaraciones generaron un firme repudio de la Cancillería española y tensionaron aún más la relación bilateral entre ambos países.
En el plano político, el jefe de Estado debió sortear reuniones fallidas o canceladas. La Casa Rosada atribuyó la falta de un encuentro con el líder de Vox, Santiago Abascal, a desfasajes de agenda, mientras que desde la Casa Real recordaron las exigencias protocolares para concretar una audiencia con el rey Felipe VI.
De regreso en la Argentina, el Presidente deberá monitorear las urgencias legislativas, con el debate del Presupuesto 2027 en la Cámara de Diputados y la negociación con bloques aliados en el centro de la escena.