El ventilador de pie de tu casa puede convertirse en un aire acondicionado gracias a este sencillo truco casero. Descubre cómo funciona, en la nota
Con un poco de hielo, otro poco de sal y un recipiente, puedes realizar un aire acondicionado casero con grandes beneficios. Para lograrlo, todo lo que tienes que hacer es integrar los componentes y colocarlos delante de tu ventilador de pie.
La sal reduce el punto de congelación del hielo (hasta -20°C), provocando que se derrita más rápido y absorba calor del ambiente, en un truco casero que hace que el aire del ventilador se enfríe.
Al mezclarse con el hielo, la sal fuerza un cambio físico que requiere energía (calor), robándolo del aire cercano y logrando temperaturas inferiores a la del hielo solo.
De esta manera, el aire que está circulando por el ventilador de pie que estés usando pasa por el recipiente en cuestión y se enfría completamente antes de llegar hacia ti.
Como si fuese poco, el efecto de este truco casero es prolongado, ya que la sal permite que el hielo tarde mucho más tiempo en derretirse.
Ya lo sabes, si quieres un alivio inmediato en momentos de calor extremo, será mejor que llenes un recipiente con sal y hielo y lo coloques frente a tu ventilador. Así podrás hacer un aire acondicionado casero.
Señales que indican que una persona sufre un golpe de calor
Temperatura corporal extremadamente alta: generalmente igual o superior a los 40 grados.
Alteraciones mentales: confusión, desorientación, comportamiento extraño, irritabilidad, delirio, convulsiones o coma.
Piel caliente y seca: a diferencia del agotamiento por calor, la piel está roja, caliente y seca al tacto, ya que la sudoración se detiene.
Respiración y pulso acelerados: el corazón trabaja al máximo, provocando un ritmo cardíaco rápido y respiración rápida o poco profunda.
Dolor de cabeza intenso: sensación pulsátil o palpitante en la cabeza.
Náuseas y vómitos: malestar estomacal repentino.
Fatiga extrema: debilidad, mareos o desmayos.