El oficialismo busca dictaminarla en comisión y votarla esta semana. Si no hay cambios, podría convertirse en ley antes de marzo.
El proyecto de reforma laboral se encamina a una definición clave en la Cámara de Diputados: la intención del oficialismo es dictaminarlo este miércoles en comisión y llevarlo al recinto para su votación el jueves siguiente, en medio de un cronograma apretado y un clima de fuerte controversia.
Tras obtener la media sanción en el Senado de la Nación con 42 votos a favor y 30 en contra, en una extensa sesión que superó las 16 horas, el proyecto de reforma laboral fue girado a la Cámara de Diputados. Allí, el oficialismo resolvió pisar el acelerador para avanzar con el tratamiento en un plenario conjunto de las comisiones de Legislación del Trabajo y Presupuesto y Hacienda previsto para este miércoles a las 14, con la idea de dejar listo el dictamen ese mismo día.
El presidente de la Cámara baja, Martín Menem, oficializó la convocatoria a la reunión de comisiones con el objetivo de que al día siguiente -jueves 19 de febrero- la iniciativa pueda ser debatida en el recinto sin demoras. Según fuentes parlamentarias, el oficialismo confía en avanzar sin modificaciones sustanciales al texto aprobado en el Senado para evitar que deba volver a la Cámara alta para una segunda revisión.
La estrategia busca aprovechar las sesiones extraordinarias de febrero, que en la Casa Rosada esperan extender un día para incluir este debate antes del fin de mes. El presidente, según allegados, desea exhibir avances concretos del paquete de reformas económicas antes de la apertura de sesiones ordinarias del 1 de marzo, donde presentará su mensaje ante el Congreso.
La reforma laboral -calificada por el gobierno como una "modernización" del régimen de trabajo- es uno de los proyectos centrales del oficialismo y contempla medidas que buscan flexibilizar condiciones salariales y contractuales para fomentar empleo formal y atraer inversiones. Pero también ha provocado fuertes críticas de sindicatos y sectores de la oposición, que cuestionan varios artículos del texto, como el polémico Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y aspectos vinculados a licencias y derechos laborales.
La oposición ya anticipó que intentará introducir cambios durante el debate en Diputados, aunque desde el oficialismo aseguran que no se aceptarán modificaciones que desnaturalicen el acuerdo logrado con bloques aliados y gobernadores.
Entre los aspectos más discutidos de la reforma, que ya generó protestas y movilizaciones en todo el país, figuran cambios en indemnizaciones, jornadas laborales, modos de pago y el papel de los sindicatos. El Senado ya aprobó la media sanción, y ahora la Cámara baja se prepara para el tramo decisivo de un proyecto que promete marcar la agenda laboral y económica de 2026.