Aseguró que la compañía utiliza una fórmula de "promedios móviles" para evitar traslados automáticos de los picos internacionales.
El CEO de YPF, Horacio Marín, buscó poner paños fríos a la incertidumbre local generada por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que disparó el precio del crudo a niveles récord. Ante el temor de un impacto inmediato en los surtidores de Mendoza y todo el país, el directivo aseguró que no se prevén saltos bruscos en el precio de las naftas. La firma decidió mantener una postura de cautela frente a la volatilidad del mercado energético global, que hoy mira con atención lo que sucede en el estrecho de Ormuz.
Según explicó Marín, la compañía aplica una política de precios basada en una fórmula matemática de promedios móviles, diseñada específicamente para que los "picos y valles" del valor internacional no golpeen directamente al bolsillo del usuario. "No va a haber cimbronazos con el precio de los combustibles. Nosotros tomamos decisiones tranquilas frente a estas situaciones", afirmó el ingeniero, destacando que el mecanismo evita que las subas o caídas repentinas del barril tengan una afectación instantánea en la pizarra de las estaciones de servicio.
El titular de la petrolera de bandera detalló que el 15 por ciento del consumo mundial de petróleo pasa por el estrecho de Ormuz, un punto neurálgico que hoy sufre una ruptura en la oferta debido a la tensión bélica. Sin embargo, insistió en que YPF no observa el precio del día a día para fijar sus valores. Esta estrategia de promedios busca dar previsibilidad a los consumidores argentinos, manteniendo los costos constantes a pesar del escenario de crisis externa que afecta a los principales productores de crudo.
No obstante, Marín fue realista respecto al mediano plazo y admitió que la resistencia tiene un límite temporal. Si el precio del barril se mantiene en niveles altos durante un horizonte de al menos tres meses, la petrolera sí deberá readecuar sus valores, aunque prometió que se realizaría de forma gradual. "Si el precio del barril se queda muy alto va a afectar el precio de los combustibles, pero muy de a poco", aclaró, descartando cualquier tipo de actualización masiva o desordenada en el corto plazo.
Para Mendoza, la situación presenta una doble cara: por un lado, la tranquilidad de que el combustible no subirá de inmediato; por el otro, el potencial beneficio que una suba sostenida del crudo podría traer para las inversiones en áreas petroleras locales y en Vaca Muerta. Marín remarcó que, en estos escenarios de incertidumbre global, es fundamental no actuar con pánico y observar la evolución de la balanza comercial energética, que podría verse favorecida por el aumento de las exportaciones.