-La Justicia investiga a Manuel Adorni por presunto enriquecimiento ilícito. El foco está puesto en su patrimonio y los viajes realizados desde la Casa Rosada.
El fiscal federal Gerardo Pollicita imputó formalmente a Manuel Adorni por presunto enriquecimiento ilícito, solicitando una docena de medidas de prueba para reconstruir un patrimonio que, según las denuncias, habría crecido un 500% desde su llegada a la función pública.
El quiebre en la imagen del funcionario, que supo ser el vocero estrella del Gobierno antes de asumir la Jefatura de Gabinete en enero de 2026, se precipitó con la filtración de un viaje familiar a Punta del Este durante el feriado de Carnaval. El traslado, realizado en un avión privado con un costo estimado de 12.000 dólares, encendió las alarmas: el monto del vuelo superaba ampliamente sus ingresos mensuales declarados, que rondan los 7 millones de pesos tras los últimos aumentos de gabinete.
A este episodio se sumó la polémica por un viaje oficial a Nueva York, donde su esposa, Bettina Angeletti, formó parte de la comitiva sin tener un cargo designado. "Era mi deseo que me acompañara", fue la justificación de Adorni que, lejos de calmar las aguas, profundizó el escrutinio sobre sus gastos personales.
La investigación judicial, impulsada inicialmente por una denuncia de la diputada Marcela Pagano, puso el foco en "severas discrepancias" entre las declaraciones juradas del funcionario y su realidad económica.
Entre los puntos más críticos que investiga el juez Ariel Lijo se encuentran la titularidad y el financiamiento de una propiedad en el exclusivo barrio Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, cuyo valor de mercado superaría los 150.000 dólares.
Además, la Justicia busca confirmar la existencia de un departamento en el barrio de Caballito que no figuraría en sus presentaciones ante la Oficina Anticorrupción.
Es que, en sus declaraciones previas, Adorni registró deudas millonarias con particulares, entre ellos su madre y una persona de 95 años, maniobra que los investigadores sospechan podría ser una forma de justificar ahorros en efectivo no declarados.
Fiel a su estilo confrontativo, Adorni intentó defenderse en sus recientes conferencias de prensa apelando a su pasado en el sector privado. "A mi patrimonio lo construí en el sector privado, no tengo nada que esconder", afirmó ante los periodistas acreditados. Sin embargo, su negativa a dar precisiones técnicas -excusándose en que la causa está en curso- y sus cruces con la prensa, a la que llegó a decirle "apenas sos un periodista, no un juez", no han hecho más que alimentar la sospecha pública.
Mientras el Gobierno nacional intenta desviar la atención con anuncios de reformas estructurales, la sombra del enriquecimiento ilícito se proyecta sobre el hombre que cada mañana, desde el atril, repetía que "no hay plata". Ahora, será la Justicia la que determine si la austeridad que predica para el Estado se condice con la evolución de sus propias cuentas bancarias.