El nuevo ejemplar fue bautizado como Bicharracosaurus dionidei y aporta datos clave sobre la evolución de los saurópodos en el hemisferio sur.
Un hallazgo en la provincia de Chubut permitió identificar una nueva especie de dinosaurio que vivió hace unos 160 millones de años. Se trata de un ejemplar de gran tamaño que fue bautizado como Bicharracosaurus dionidei y que aporta información clave sobre la vida en el período Jurásico.
El descubrimiento se produjo en la Formación Cañadón Calcáreo, una zona conocida por su riqueza fósil, donde los restos hallados permitieron reconstruir parte de la anatomía de este dinosaurio y ubicarlo dentro de los grandes saurópodos.
El origen del hallazgo está vinculado a un vecino de la zona, quien detectó restos óseos de gran tamaño durante una de sus recorridos habituales y dio aviso a especialistas. A partir de ese punto, se inicio un trabajo científico que terminó con la identificación de una especie hasta ahora desconocida.
Los investigadores lograron recuperar fragmentos de la columna vertebral, costillas y partes de la cadera de un ejemplar adulto que habría medido entre 15 metros y 20 metros de largo y pesado cerca de 20 toneladas, informó TN.
Uno de los rasgos distintivos del dinosaurio es la forma de sus espinas neurales, que presentan una morfología diferente a la de otros saurópodos, lo que llamó especialmente la atención del equipo científico.
Además, el análisis reveló que combina características de especies halladas en África y América del Norte, lo que refuerza su importancia para comprender la dispersión y evolución de estos animales.
El estudio determinó que pertenece al grupo de los Macronaria, que incluye a gigantes como el Brachiosaurus y el Patagotitan, y que podría tratarse del primer braquiosáurido del Jurásico identificado en Sudamérica.
El trabajo fue posible gracias a una investigación sostenida durante más de dos décadas, con la participación del MEF, el CONICET, científicos alemanes y el respaldo de la Fundación Alemana de Investigación.
En la misma región ya se habían registrado otros hallazgos relevantes, lo que consolida a la zona como uno de los puntos más importantes para el estudio de dinosaurios jurásicos en el mundo.