El oficialismo le dio media sanción a la Ley Hojarasca y a la reducción de subsidios al gas en las zonas frías. También logró desactivar el intento opositor de interpelar a Manuel Adorni.
La Libertad Avanza logró reunir las mayorías necesarias para abrir el recinto de la Cámara de Diputados con el respaldo de los bloques aliados y el acompañamiento de las diputadas Lourdes Arrieta y María Inés Zigarán, de Provincias Unidas, una bancada crítica que ya había anticipado su rechazo al proyecto de Zonas Frías.
Como en otras ocasiones, el oficialismo sumó el apoyo del PRO, la UCR, el MID y legisladores alineados con distintos gobernadores. Entre ellos estuvieron Nancy Picón Martínez y Carlos Jaime Quiroga, de Producción y Trabajo de San Juan, vinculados al gobernador Marcelo Orrego; Karina Maureira, de La Neuquinidad, espacio referenciado en Rolando Figueroa; la bancada Innovación Federal, que responde a las provincias de Salta y Misiones; y el bloque Independencia de Tucumán, cercano al gobernador Osvaldo Jaldo.
Con ese esquema de alianzas, el oficialismo consiguió poner en marcha una sesión atravesada por fuertes cruces con la oposición, que reclamó tratar pedidos de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y proyectos de impacto social impulsados por Provincias Unidas, el Frente de Izquierda y Unión por la Patria.
Germán Martínez y Cecilia Moreau, de UxP, solicitaron poner en consideración los pedidos para realizar una segunda sesión especial. Acompañaron el planteo el socialista Esteban Paulón, los diputados de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro y Mónica Frade, y los representantes del Frente de Izquierda Myriam Bregman, Néstor Pitrola, Romina del Plá y Nicolás del Caño.
Las propuestas fueron rechazadas por los libertarios Silvana Giudici, Nicolás Mayoraz, Santiago Santurio y por el presidente de la Cámara baja, Martín Menem. Giudici fue quien marcó el ritmo del debate e impidió avanzar con la primera moción de UxP, que buscaba interrumpir la sesión oficialista para habilitar la segunda sesión especial.
"Necesitan tres cuartos de los votos del recinto para hacer esa votación", argumentó la diputada porteña ante la oposición. Para ese momento ya había pasado la media hora de las 11, horario previsto para la sesión impulsada por Paulón y UxP. "Voten lo que quieran porque la sesión ya se cayó", remató.
Finalmente, Menem puso en consideración una nueva moción presentada por Germán Martínez, quien pidió levantar la sesión convocada por el oficialismo, amparándose en el artículo 127 inciso 1 del reglamento de Diputados. La iniciativa fue rechazada por 131 votos contra 111 y quedó habilitado el tratamiento de los proyectos impulsados por la Casa Rosada: la denominada ley Hojarasca, la reforma de Zonas Frías y distintos acuerdos internacionales.
El proyecto que modifica la ley de Zonas Frías -sancionada en 2021 a instancias del diputado Máximo Kirchner- fue el último punto de discusión de la jornada. Frente al recorte de subsidios al gas, el oficialismo propuso compensaciones tarifarias para algunas provincias en las denominadas zonas cálidas, entre ellas Jujuy, Salta, Catamarca, Tucumán, Misiones, Santa Fe y Corrientes.
El cordobés Juan Brugge, de Provincias Unidas, cuestionó la lógica del proyecto y advirtió sobre el enfrentamiento entre regiones. "Hay una diferenciación climática y geográfica. En Córdoba, la temperatura media en las zonas frías, que abarcan los 13 departamentos desde la capital hacia el sur, fue de 6 grados bajo cero la semana pasada. Ese criterio fue el que se tomó en 2021 para ampliar la zona fría al sur de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza", señaló.
"Plantear hoy una dicotomía entre zonas frías y zonas cálidas, como lo hacen algunos gobernadores, no nos parece lógico. Hay que evitar ese canibalismo federal que no tiene razón de ser", agregó.
Por su parte, el diputado correntino Diógenes González defendió las modificaciones incorporadas al proyecto. "En Corrientes tenemos vigente desde enero una resolución que establece zonas cálidas y muy cálidas, con subsidios de hasta el 60% para consumos eléctricos de hasta 550 kWh en meses pico, entre diciembre y febrero", explicó.
El legislador detalló que el norte de Corrientes cuenta con ese esquema de subsidios, mientras que el sur de la provincia tiene un beneficio menor, de hasta 350 kWh. "Logramos modificar los artículos cuarto y quinto del proyecto original para mejorar las compensaciones tarifarias y permitir el cobro de otros conceptos además de la energía, como los acuerdos de alumbrado con los municipios. Son herramientas administrativas eficientes para articular servicios entre provincias y municipios", sostuvo.
La radical Karina Banfi, del monobloque Adelante Buenos Aires, también expresó su rechazo a la iniciativa y reclamó revisar el criterio territorial de los subsidios.
"Le pedí al Gobierno que aprovecháramos la oportunidad para rezonificar y dejar de pensar los subsidios únicamente en función del territorio. Hoy la Patagonia incluye provincias con los ingresos per cápita más altos, como Neuquén, Chubut y Santa Cruz", afirmó.
Y agregó: "Mientras tanto, hay zonas templadas frías como Altas Cumbres en Córdoba, Tandil, Sierra de la Ventana o la costa sur de la provincia de Buenos Aires -Bahía Blanca y Mar del Plata- donde nos morimos de frío y quedamos afuera del subsidio. Esto debería medirse por ingresos y no por territorio. No importa dónde se vive, importa si la plata alcanza o no para pagar los servicios públicos".
Tras más de 11 horas de sesión, la iniciativa obtuvo la media sanción con 132 votos afirmativos, 105 negativos y cuatro abstenciones, y fue girada al Senado donde el Gobierno espera su sanción definitiva.
Para conseguir este triunfo legislativo, el oficialismo reunió el respaldo del PRO, la UCR, el MID, Innovación Federal, Independencia y Producción y Trabajo. Dentro de ese esquema de aliados habituales, solo se desmarcaron los tres diputados de Elijo Catamarca, alineados con el gobernador Raúl Jalil, que optaron por abstenerse.
Uno de los votos que más llamó la atención fue el de Karina Banfi, del monobloque Adelante Buenos Aires. La diputada acompañó el proyecto pese a que, en la previa, se había manifestado en contra del nuevo esquema reducido de zona fría.
También respaldaron la iniciativa Karina Maureira, de La Neuquinidad, y José Luis Garrido, de Por Santa Cruz, quienes siguieron la línea marcada por sus respectivos gobernadores y se alinearon con el oficialismo.
Del otro lado, Unión por la Patria rechazó el proyecto en bloque, al igual que el Frente de Izquierda. A ese rechazo se sumaron nueve diputados de Provincias Unidas, entre ellos representantes de Córdoba y Santa Fe, dos de las provincias afectadas por el recorte del subsidio.
También votaron en contra Jorge Fernández, de Primero San Luis; Natalia de la Sota, de Defendamos Córdoba; y Claudio Álvarez, quien fue el único integrante de Innovación Federal que se diferenció de la postura de su bloque por el impacto que tendría la medida en San Luis.
El interbloque Unidas mostró una fuerte división interna: cuatro diputados de Provincias Unidas votaron a favor, al igual que Nicolás Massot, de Encuentro Federal.
En tanto, dentro de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro se abstuvo y Mónica Frade decidió no votar para evitar fijar posición. La misma postura adoptó Miguel Pichetto, referente de Encuentro Federal.