El Presidente encabeza el acto patrio en la Catedral Metropolitana junto a su Gabinete completo, en medio de un fuerte enfrentamiento cruzado entre el asesor Santiago Caputo y Martín Menem.
El presidente Javier Milei asiste al tradicional Tedeum en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires con motivo del feriado patrio. La ceremonia religiosa, programada para las 10, se desarrolla bajo un clima de abierta hostilidad en el círculo íntimo del mandatario.
El Jefe de Estado se presenta acompañado por la totalidad de sus ministros para escuchar la homilía del arzobispo porteño, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, en un escenario donde la principal atención política está concentrada en la foto de unidad y los gestos de su equipo de Gobierno.
Las miradas de la jornada se posan sobre el asesor presidencial Santiago Caputo y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, protagonistas de una guerra digital y territorial sin cuartel. A pesar de los intentos públicos del libertario por calmar las aguas, referentes de la militancia oficialista ratificaron que la disputa continuará, acusando al alfil de Karina Milei de impulsar críticas internas. Para maximizar la tensión general, el equipo de comunicación de la vicepresidenta Victoria Villarruel confirmó que no fue invitada al encuentro oficial por el Poder Ejecutivo, profundizando la distancia del año pasado.
El Tedeum funciona además como un complejo test para la relación con la Iglesia Católica. La Casa Rosada espera un mensaje duro por parte de García Cuerva respecto al impacto de la crisis socioeconómica, aunque los funcionarios confían en amortiguar el impacto con la reciente reducción de la pobreza al 28,2% informada por el INDEC. Tras la finalización de la oración, la comitiva oficial entonará el Himno Nacional frente al Cabildo antes de retornar a Balcarce 50, donde Milei encabezará una reunión de urgencia con su Gabinete para alinear la gestión.