El consumo de carne vacuna acumula 10 meses consecutivos a la baja. Crece la preocupación en supermercados y autoservicios de cara al futuro.
Aunque el presidente Javier Milei y su ministro de Economía Luis Caputo celebran en cada oportunidad que encuentran un supuesto récord de consumo, las estadísticas oficiales los desmienten a cada paso. Así quedó en evidencia, una vez más, luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) diera a conocer los resultados de su última Encuesta de Tendencia de Negocios.
De acuerdo con el Indec los supermercados y autoservicios mayoristas advirtieron sobre la debilidad del consumo como el principal obstáculo para expandir su actividad.
A eso se suma el último informe de la Universidad de Palermo (UP) que advierte que en mayo el consumo privado bajó otro 0,3% mensual y un 2,2% interanual. La de mayo es además la sexta baja consecutiva y acumula en los primeros 5 meses del año un retroceso del 1,8%.
De acuerdo con el informe de la UP, el consumo masivo continúa a la baja, con las ventas de carne vacuna a la cabeza, que acumularon 10 meses consecutivos de contracción, al retroceder 13% interanual en abril. Las ventas de carne aviar retrocedieron 2,5%, aunque hubo un crecimiento en carne porcina, con un avance de 6,2% interanual y 11% en el acumulado del cuatrimestre.
Este jueves el INDEC exhibió que el 62,6% de las empresas de supermercados y autoservicios mayoristas señaló a la demanda como el principal factor que limita la posibilidad de aumentar la actividad comercial. Hace tres meses esa proporción era de 54,5%, por lo que la preocupación se profundizó.
De acuerdo con la encuesta del INDEC, apenas el 2,2% de los supermercados prevé aumentar el volumen de pedidos a proveedores durante los próximos tres meses, mientras que el 15,4% espera reducirlos y el 82,4% considera que permanecerán sin cambios.
Las perspectivas laborales tampoco muestran señales de expansión. Solo el 1,1% de las empresas espera incorporar personal, frente a un 18,7% que prevé recortes en sus plantillas.
El diagnóstico se refleja también en la percepción sobre la situación actual. Un tercio de las empresas (33%) calificó como mala su situación comercial, mientras que apenas el 6,6% la consideró buena. El balance entre respuestas positivas y negativas arrojó un resultado de -26,4%.
Entre los indicadores que utiliza la UP para medir el pulso del gasto de los hogares aparecen nuevas señales de enfriamiento. La recaudación del IVA en términos reales cayó 3% interanual en mayo y acumuló una baja de 2,3% en lo que va del año. Al mismo tiempo, las compras con tarjeta de crédito registraron una caída real de 3,5%, algo que no ocurría desde que comenzó la recuperación posterior a la recesión de 2024.
En el caso de los bienes durables, se observan señales mixtas al interior del consumo, ya que el patentamiento de motos continúa creciendo (+26% interanual en mayo, aunque comienza a desacelerarse), pero el de automotores anotó su cuarta caída en el año con una baja de 26,2% versus mayo de 2025. El despacho de cemento en bolsa, asociado a las pequeñas obras, registró su cuarta caída en el año (-8,3% interanual) y en lo que va de 2026 acumula un recorte de 8,9% respecto de igual período del año pasado.
Respecto al rubro de recreación y turismo, si bien había mostrado algunos indicios de expansión en el primer bimestre, los datos de los últimos meses revelan cierto retroceso. El consumo en restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires registró una baja de 2,9% interanual en abril y, tanto los espectadores de cines como el consumo en patios de comida en los centros de compras, cayeron alrededor de 20% en marzo.