En un clima de tensión, Ángel Di María respondió a los insultos de los hinchas brasileños mostrando su tatuaje de la Copa del Mundo en la Copa Libertadores.
El delantero Ángel Di María fue uno de los principales apuntados por la torcida local en la eliminación de Rosario Central. Durante el tenso partido por los octavos de final, el ídolo argentino decidió hacer frente a las incesantes provocaciones con un gesto que rápidamente se volvió viral en redes sociales.
La tensión en el estadio Neo Química Arena se hizo sentir desde el primer minuto. Antes de comenzar el segundo tiempo, el atacante no aguantó más los constantes agravios que bajaban desde las tribunas y reaccionó de una manera muy particular:
A pesar de aquel momento de euforia, el partido terminó de la peor manera para el equipo dirigido por Jorge Almirón, que cayó por 1-0 y quedó eliminado del certamen continental al no aprovechar el jugador de más que tuvo en cancha.
Tras el encuentro, el capitán mostró su profunda frustración por el rendimiento del plantel: "Tuvimos ocasiones para convertir, no fue el partido que deseamos hacer. Nos costó un montón y no pudimos concretar las que tuvimos. En la ida podríamos haber hecho la diferencia pero el fútbol es así".
Finalmente, en declaraciones televisivas, dejó sembrada una enorme incógnita respecto a su futuro como profesional: "Es un momento duro porque mi sueño era otro. Mis ganas eran otras de querer continuar pero es fútbol. Ahora va a tocar pensar qué es lo que quiero seguir haciendo".