La dirigencia del Fortín estalló tras la resolución de AFA que aplicó solo una multa económica a Boca. Anunciaron recursos de amparo y apelación ante organismos internacionales.
El conflicto por la clasificación de Boca Juniors a los cuartos de final de la Copa Argentina sumó un capítulo de máxima tensión institucional.
Luego de que el Tribunal de Disciplina de la AFA desestimara el pedido de eliminación contra el club de La Ribera por la inclusión de seis futbolistas extranjeros, la dirigencia de Vélez Sarsfield anunció que irá hasta las últimas consecuencias para frenar el desarrollo del torneo y revertir la medida.
El vicepresidente del Fortín, Nelson Pugliese, cruzó duramente el dictamen que impuso únicamente una sanción económica a la institución xeneize. En declaraciones radiales, el dirigente calificó la decisión oficial como "inentendible" y sostuvo que existió una ventaja deportiva evidente. Ante este escenario, la CD del club de Liniers confirmó que presentará un recurso de amparo para paralizar la Copa Argentina y apelar la resolución ante las instancias administrativas correspondientes.
"Una vez más, los hinchas y socios de Vélez nos sentimos perjudicados. Si tenemos que ir al TAS, iremos al TAS", advirtió Pugliese de forma tajante, abriendo la puerta a una demanda ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo con sede en Suiza. Según argumentan desde Liniers, el fallo sienta un precedente peligroso sobre el cumplimiento reglamentario en el fútbol argentino. Mientras Boca planifica su choque frente a Racing en Rosario, la cúpula fortinera alista su ofensiva legal para exigir el cumplimiento irrestricto del reglamento de la competición.