El rival de la Selección sufrió un conflicto interno, denunció las condiciones económicas del amistoso y debió convocar jugadores Sub-23 a último momento.
La previa del amistoso entre Argentina y Burkina Faso quedó marcada por una situación inesperada que puso en jaque la presencia del seleccionado africano en Buenos Aires. A pocas horas del encuentro en el Monumental, varios futbolistas de la selección mayor se negaron a viajar y el cuerpo técnico debió recurrir de urgencia a jugadores Sub-23 para completar la delegación.
El conflicto expuso un fuerte malestar por las condiciones económicas y logísticas acordadas para el partido. Desde Burkina Faso cuestionaron el manejo del amistoso y señalaron que las condiciones ofrecidas por la organización generaron resistencia entre los integrantes del plantel.
La situación llegó al límite cuando la selección africana tuvo que cancelar otro compromiso que tenía previsto y convocar a jugadores de su equipo juvenil para poder presentarse ante la Argentina.
El principal medio deportivo de Burkina Faso, Faso Sports, apuntó contra las condiciones acordadas para el encuentro y señaló a la AFA y a la empresa Eurodata Sport Ltd, dirigida por el agente FIFA Jairo Pachón, como responsables de la negociación.
Según la publicación, la organización argentina se hizo cargo del alojamiento, los gastos y el traslado, pero no habría contemplado un cachet por la participación de Burkina Faso ni una parte de los ingresos generados por el partido.
"Quieren pagar lo menos posible y maximizar su ganancia", publicó Faso Sports al referirse al acuerdo alcanzado para el amistoso.
De acuerdo con esa información, el malestar no sería un hecho aislado, ya que condiciones similares habrían generado conflictos en compromisos anteriores frente a selecciones africanas, entre ellas Mauritania. En este caso, las diferencias económicas se sumaron a problemas logísticos y terminaron provocando la negativa de algunos jugadores del seleccionado mayor a viajar.
Ante la imposibilidad de contar con varios de sus futbolistas habituales, el cuerpo técnico de Burkina Faso tomó una decisión de emergencia: convocó a jugadores de la selección Sub-23 que estaban concentrados para disputar un amistoso frente a Mali.
Ese encuentro juvenil fue cancelado y los futbolistas fueron incorporados a la delegación que debía viajar hacia Buenos Aires. La modificación permitió completar el grupo, aunque a costa de dejar afuera a varias de las principales figuras del seleccionado mayor.
Finalmente, la Federación Burkinesa de Fútbol confirmó que los Étalons partieron desde Casablanca en un vuelo especial durante la noche del viernes. La llegada a Buenos Aires quedó prevista para pocas horas antes del amistoso.
De esta manera, Burkina Faso se presentará ante la Selección argentina con una convocatoria modificada sobre la marcha y después de atravesar una jornada marcada por las bajas, las denuncias y la incertidumbre sobre su participación.
El partido está previsto para este sábado a las 21 en el estadio Monumental, aunque el seleccionado africano llegará prácticamente sobre la hora, en una situación insólita para un amistoso internacional de esta magnitud.