La dirigencia del Millonario continúa monitoreando la situación de otros entrenadores que son de su gusto. Por lo pronto, el León se queda hasta fin de año. ¿Y después?

Este sábado, ante Estudiantes de Río Cuarto, Leonardo Ponzio afrontará su quinto partido como técnico de River todavía sin la certeza de qué ocurrirá a fin de año. El Millonario todavía se juega mucho y, pese a que tiene la chance de revertir un año que por ahora viene siendo malo, también puede empeorarlo e incluso hipotecar parte del 2027. Mientras tanto, la dirigencia comandada por Stefano Di Carlo continúa siguiendo de cerca la situación de otros entrenadores de su gusto.
Buena parte del futuro de Ponzio como técnico de River dependerá de los resultados. Si logra clasificarse a la próxima Copa Libertadores a través de la tabla anual, le gana el Superclásico a Boca y hace un buen papel en los playoffs del Clausura, su figura se fortalecerá. Si esto no sucede y flaquea alguna de las tres patas flaquea (y ni que hablar si lo hacen todas todas), la dirigencia comenzará una búsqueda más exhaustiva.
Hoy interesan tres nombres: Hernán Crespo, Gabriel Milito y Eduardo Domínguez. Todos tienen un patrón en común: están con trabajo -en Atlas, Chivas de Guadalajara y Atlético Mineiro, respectivamente- y su contrato no concluye a fin de año. Por este motivo, River tendría que pagar por la rescisión de sus vínculos.

De las tres, la opción que pica en punta es la de Crespo. Surgido de las inferiores del club y con una manera de trabajar que convence al seno millonario, es quien más concordancia genera entre hinchas y dirigencia. Además, tiene una cláusula de salida en Atlas exclusiva para River. Pese a que no se conocen los montos exactos, se estima que sería por la mitad de lo que debería pagarlo cualquier otro club. Eso sí, desde Núñez únicamente la podrían ejecutar a partir del 2027.
Milito está realizando una buena temporada con Chivas y Domínguez encauzó su rumbo tras un arranque algo turbulento en Atlético Mineiro. Actualmente está séptimo en el Brasileirao y en semifinales de Copa Sudamericana. Sus salidas no parecen cercanas a no ser que el rumbo cambie repentinamente.
La situación no será sencilla para la dirigencia del Millonario y los plazos dependerán de cómo le vaya a Ponzio en estos partidos que le quedan a River. ¿Lo positivo? El capitán del barco conoce el club como pocos y sabe cómo atravesar momentos de tormenta.