El equipo conducido por Mariano Echeverría no tuvo un buen desempeño en su visita a Villa Maipú y cayó 1-0 ante el Funebrero, quien tomó aire en su lucha por no descender.
Deportivo Maipú sufrió una derrota que dejó en evidencia sus dificultades para sostener un rendimiento parejo durante los 90 minutos. En su visita a Chacarita Juniors, el equipo de Mariano Echeverría perdió 1-0 y volvió a mostrar dos caras muy diferentes: un primer tiempo flojo, con desconcentraciones y problemas para controlar al rival, y un complemento en el que asumió el protagonismo, aunque sin encontrar la claridad necesaria para alcanzar la igualdad.
La principal deuda del Cruzado estuvo en la primera mitad. Le costó acomodarse en el campo, cedió la iniciativa y sufrió cada avance del conjunto de San Martín. En ese escenario, Galardi se convirtió en una de las figuras del equipo mendocino gracias a sus intervenciones ante los remates de Lucas Alfonzo, Cuello y Guanca. Sin embargo, ni siquiera sus respuestas pudieron evitar el gol de Alexis Domínguez, quien a los 24 minutos aprovechó una desatención defensiva y marcó de cabeza el único tanto del encuentro.
En ataque, Maipú también dejó mucho que desear durante los primeros 45 minutos. La chance más clara llegó a través de Mirko Bonfigli, que tuvo la posibilidad de quedar mano a mano con Losas, pero no logró definir. Esa falta de contundencia terminó siendo determinante: el Botellero no aprovechó su oportunidad y, poco después, quedó en desventaja. A partir de allí, el equipo volvió a evidenciar problemas para generar juego y conectar con sus hombres de ataque, una falencia que condicionó buena parte de su presentación.
El complemento mostró una versión más ambiciosa del conjunto mendocino. Con los cambios de Echeverría, entre ellos el ingreso de Brian Orosco y las posteriores variantes ofensivas, Maipú ganó terreno, manejó más la pelota y llevó el partido al campo rival. Fagioli, Juan Giacone y Matías Viguet tuvieron posibilidades para empatar, pero faltó precisión en los metros finales. El Cruzado hizo méritos para inquietar a Chacarita, aunque su dominio territorial no se tradujo en un gol que le permitiera cambiar la historia.
La derrota deja como principal conclusión la necesidad de corregir los errores defensivos y mejorar la eficacia ofensiva. Deportivo Maipú reaccionó tarde y, aunque tuvo el control durante buena parte del segundo tiempo, no logró compensar las dificultades que mostró antes del descanso. El equipo de Echeverría deberá trabajar sobre esos aspectos para recuperar regularidad y evitar que actuaciones con dos caras terminen nuevamente con un resultado adverso.