Con un gol de Paredes que llegó con lo justo, el Xeneize venció 3 a 1 al equipo brasilero y jugará el último partido del certamen
Boca Juniors consiguió una clasificación de alto impacto en el Maracaná. En un encuentro cargado de tensión, el equipo argentino derrotó 3-1 a Vasco da Gama y aseguró su lugar en la definición de la Copa Sudamericana, con una actuación que tuvo goles en momentos clave y un desenlace marcado por la aparición de su capitán.
El conjunto xeneize salió decidido a revertir la serie y encontró rápidamente la ventaja. A los tres minutos, Lautaro Di Lollo conectó de cabeza y abrió el marcador, un tanto que le permitió a Boca igualar el resultado global y meterse de lleno en la pelea por la clasificación.
Con el envión del primer gol, el visitante mantuvo su búsqueda y encontró espacios para lastimar de contraataque. A los 34 minutos, Sebastián Villa encabezó una transición ofensiva que terminó con Miguel Merentiel frente al arquero Leo Jardím. El delantero uruguayo resolvió con precisión y estableció el 2-0 antes del descanso.
En la segunda mitad, Vasco da Gama asumió el protagonismo y obligó a Boca a retroceder. La presión del equipo brasileño tuvo su recompensa a los 20 minutos, cuando José Luis Rodríguez descontó con un remate que volvió a poner la serie en igualdad y trasladó la definición, momentáneamente, a los penales.
Sin embargo, Boca encontró la respuesta que necesitaba en una de sus figuras más importantes. Leandro Paredes, que había ingresado pese a sufrir un desgarro once días antes, recibió la pelota en las inmediaciones del área y sacó un disparo que terminó dentro del arco. El 3-1 devolvió la ventaja al conjunto argentino y sentenció la clasificación.
Con el gol de su capitán como golpe definitivo, Boca cerró una noche memorable en Brasil y se aseguró un lugar en la final de la Copa Sudamericana. La definición se disputará el 21 de noviembre en Barranquilla, Colombia, donde el Xeneize buscará coronar su recorrido continental.