Los gastos promediaban los 50 millones de pesos mensuales e incluían pagos domésticos.
La Justicia Federal dio un paso clave en la investigación que salpica al entorno más cercano de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El juez Marcelo Aguinsky ordenó la baja inmediata de la tarjeta corporativa de American Express que utilizaba Luciano Pantano, un hombre señalado como supuesto testaferro de Pablo Toviggino, tesorero de la entidad y mano derecha de Claudio "Chiqui" Tapia. La medida busca frenar un flujo de fondos que promediaba los 50 millones de pesos mensuales en consumos que no tendrían relación con fines institucionales.
Según consta en el expediente judicial, se detectaron irregularidades groseras en el uso de los fondos de la AFA. Entre los gastos que solventaba la tarjeta corporativa figuran facturas de electricidad de viviendas particulares de Pantano y su familia, además del pago del Telepase de vehículos de alta gama. Estos autos fueron registrados en una lujosa mansión ubicada en Pilar, propiedad que anteriormente perteneció al exfutbolista Carlos Tevez y que hoy es el epicentro de la investigación por presunto ocultamiento patrimonial.
La mansión fue adquirida por la sociedad Real Central SRL, cuyos titulares son el propio Pantano, registrado como monotributista, y su madre jubilada. Para los investigadores, resulta inconsistente que personas con ese perfil fiscal puedan acceder a un inmueble de tal magnitud. El magistrado analiza los registros que muestran cómo la titularidad de la vivienda fue rotando entre familiares para, presuntamente, disimular quién es el verdadero dueño detrás de la operación.
Pantano aparece en la trama como una pieza central para el movimiento de fondos vinculados a Toviggino. La Justicia detectó que el sospechoso figuró como propietario y residente de la finca de Pilar desde fines de 2021, para luego ceder esa condición a su hermano a principios de 2023. Este "corrimiento" de nombres es interpretado por el juzgado como una maniobra típica de lavado de activos para alejar el bien del radar de los organismos de control.
La orden de bloqueo a la empresa emisora del plástico incluye también la suspensión de todos los débitos automáticos asociados. De esta manera, el juez Aguinsky intenta blindar el patrimonio de la asociación civil, mientras se determina si el dinero del fútbol argentino fue utilizado sistemáticamente para costear el estilo de vida de allegados a la cúpula dirigencial. El impacto de la medida genera fuertes repercusiones en la calle Viamonte, donde la confianza en el tesorero es absoluta.
Con esta decisión, la causa avanza sobre el entramado societario que rodea a los hombres de confianza de Tapia. En las próximas semanas se espera que el juzgado analice nuevos reportes de operaciones sospechosas y cruces de llamadas que podrían vincular de forma directa a los directivos con la compra de bienes de lujo. Por el momento, la tarjeta de la polémica quedó desactivada y los gastos domésticos de los Pantano ya no serán financiados por la AFA.