Debutó en Banfield y consolidó su carrera en Francia. No obstante, colgó los botines y se abrió camino en la pastelería. Los detalles en la nota.
El fútbol sudamericano sigue siendo cuna de grandes talentos, con jugadores que destacan por su técnica y sacrificio desde temprana edad. Cada año surgen promesas en países como Brasil, Argentina, Uruguay, Ecuador y Colombia, que debutan con un puñado de años y rápidamente se consolidan en los mejores equipos de Europa.
Muchos de ellos apuntan al Viejo Continente, no solo para enfrentarse a las ligas más competitivas, sino también para asegurar su futuro económico. Renato Civelli fue uno de los pocos que dio el salto y se consolidó en Francia, luego de mostrar grandes rendimientos en Olympique de Marsella y Lille. Sin embargo, el excentral colgó los botines y se abrió paso en el mundo de la gastronomía.
Civelli inició su trayectoria en su ciudad natal, Pehuajó, defendiendo los colores de Estudiantes. Su talento lo llevó a incorporarse a las divisiones juveniles de Banfield. En 2003, con 20 años, debutó y se asentó en el primer equipo del "Taladro", mostrando un gran nivel que llamó la atención de clubes europeos.
Su primer paso fuera de Argentina fue en el Olympique de Marsella, donde empezó a construir su experiencia internacional. En el fútbol francés, Civelli también defendió los colores del OGC Niza y Lille, aunque tuvo un breve paso por el Bursaspor de Turquía.
Si bien jugó en Gimnasia de La Plata y San Lorenzo, el nacido en Pehuajó, en 2021 y con 38 años, recaló en Huracán para ponerle fin a una maratónica carrera que le permitió jugar en la élite del deporte.
Después de retirarse del fútbol tras una extensa carrera, Civelli decidió apostar por el mundo gastronómico junto a su hermano Luciano. Desde 2019, dirige seis locales de la panadería y pastelería francesaGontran Cherrier, lo que le brindó tanto estabilidad económica como tranquilidad.