Stéfano Di Carlo se presentó en Ezeiza para apoyar a Marcelo Gallardo. La cúpula dirigencial del club lo banca y la gran decisión final quedará en manos del DT.
En medio de la profunda crisis futbolística que atraviesa River Plate, el presidente de la institución, Stéfano Di Carlo, dio un paso al frente y se hizo presente este lunes en el predio de Ezeiza para respaldar a Marcelo Gallardo de cara al futuro inmediato del equipo.
El sorpresivo gesto del mandatario millonario busca poner paños fríos ante la ola de rumores que indicaban una posible renuncia inminente del "Muñeco". La cúpula dirigencial mantiene su postura de sostener el proyecto que inició hace apenas unos meses, dejando la decisión final exclusivamente en manos del entrenador.
Un respaldo inusual en el River Camp
La presencia de Di Carlo en Ezeiza no pasó desapercibida para el entorno riverplatense, ya que no es habitual que la máxima autoridad acompañe al equipo durante los entrenamientos diarios.
El objetivo: Brindar apoyo explícito y presencial a Gallardo tras la dura derrota ante Vélez, que significó la décima caída en los últimos 15 partidos disputados.
Sin cumbres previas: Desde las oficinas del estadio Monumental aseguraron que no hubo ni habrá una reunión formal a solas entre el presidente y el DT para condicionar su salida.
El aval dirigencial: El "Muñeco" es considerado una piedra fundacional del proyecto de la actual dirigencia (votada en noviembre pasado), por lo que su continuidad no está en duda por parte de la comisión directiva.
La pelota la tiene Gallardo
A pesar del firme respaldo institucional, el presente deportivo es elocuente. Con 12 derrotas en sus últimos 20 encuentros (13 contando la eliminación por penales ante Independiente Rivadavia), Gallardo atraviesa su peor momento desde que regresó al club y, por primera vez, evalúa dar un paso al costado.
Tras haberse retirado del estadio José Amalfitani en absoluto silencio y luego de pedir entre 24 y 48 horas de plazo para reflexionar, el técnico se puso al frente del entrenamiento de este lunes. Este movimiento supone un fuerte indicio de que estará sentado en el banco de suplentes el próximo jueves, cuando River reciba a Banfield en Núñez.
Si elige continuar para intentar dar vuelta la historia, sabe que cuenta con el aval presidencial; si decide tirar la toalla y cerrar este gris segundo ciclo, será por una determinación puramente personal.