La gravedad de la lesión lo margina de lo que resta de la temporada con el Real Madrid y lo deja fuera de la próxima Copa del Mundo.
El mundo del fútbol se encuentra conmocionado tras confirmarse la gravedad de la lesión de Rodrygo Goes. Los estudios médicos realizados en Madrid determinaron que el delantero brasileño sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, una noticia que representa un golpe deportivo devastador. Con este diagnóstico, el futbolista queda descartado para el resto de la competencia con el Real Madrid y, lo que es más sensible para su carrera, se pierde la posibilidad de disputar el Mundial 2026.
Según el parte oficial emitido por la institución merengue, la rodilla del jugador presenta una afectación total del ligamento, lo que obliga a una intervención quirúrgica inmediata en los próximos días. El proceso de rehabilitación estimado es de al menos seis meses, tiempo que lo deja sin margen físico ni futbolístico para llegar en condiciones a la máxima cita de selecciones. Para Brasil, la baja de una de sus figuras estelares altera por completo los planes del cuerpo técnico de cara a la competencia internacional.
El infortunio se produjo durante el último encuentro de la Liga española frente al Getafe. Rodrygo, que había ingresado pocos minutos antes desde el banco de suplentes, cayó cerca de la línea lateral tras realizar un movimiento forzado. En esa acción, su rodilla derecha quedó enganchada en el césped, provocando la torsión fatal. Aunque el delantero logró completar el partido por pura inercia, sus gestos de dolor y la dificultad para caminar ya anticipaban el peor de los escenarios en el vestuario.
Para el Real Madrid, la noticia llega en el momento más crítico de la temporada. El equipo que dirige Carlo Ancelotti atraviesa una racha negativa con dos derrotas consecutivas en el torneo doméstico y debe lidiar ahora con una enfermería completa. La ausencia de Rodrygo se suma a la de Kylian Mbappé, quien también se encuentra fuera de las canchas por lesión, dejando al ataque madridista sumamente debilitado para los compromisos decisivos de las próximas semanas.
La exploración inicial realizada por los médicos del club apenas terminado el encuentro ya generaba un fuerte pesimismo, el cual terminó de ratificarse con las pruebas de imagen de alta complejidad. La baja del ex Santos no solo afecta el esquema táctico del Madrid, sino que también impacta en el ánimo de un plantel que viene siendo castigado por los problemas físicos. Ahora, el joven extremo deberá enfocarse en una recuperación lenta y paciente para volver a las canchas recién a finales de este año.