El piloto argentino logró sumar en la presente temporada en una carrera accidentada, donde Kimi Antonelli se convirtió en el segundo piloto más joven en ganar un Gran Premio de Fórmula 1.
Franco Colapinto consiguió su primer de la temporada y el primero desde su enlace con Alpine, en una carrera donde pasó de todo y que le permitió a Kimi Antonelli consagrarse como ganador del Gran Premio de China tras una exhibición de ritmo y gestión en el circuito de Shanghai.
El piloto de Mercedes que había perdido la punta en la largada, finalmente controló la competencia de principio a fin, superando a su compañero George Russell y a Lewis Hamilton, en una jornada marcada por el abandono masivo de siete monoplazas.
La carrera en el Circuito Internacional de Shanghai comenzó con una intensidad frenética y sorpresas desde la largada, donde Lewis Hamilton logró arrebatarle momentáneamente la punta al "poleman" Antonelli. Sin embargo, la reacción del joven italiano fue inmediata y recuperó el liderazgo apenas en el segundo giro, estableciendo desde entonces un ritmo que resultó inalcanzable para el resto del pelotón.
El dominio absoluto de las flechas de plata
La superioridad técnica de Mercedes fue el factor determinante que permitió a la escudería alemana rodar casi un segundo más rápido por vuelta que las Ferrari de Charles Leclerc y Hamilton. El motivo detrás de esta brecha reside en la eficiencia del sistema de recuperación de energía y la estabilidad del chasis frente a las vibraciones que afectaron a otros equipos.
Mientras que el Aston Martin de Fernando Alonso debió retirarse precisamente por problemas de vibración, el monoplaza de Antonelli mantuvo una tracción perfecta, permitiéndole incluso marcar la vuelta rápida de la carrera hacia el final del evento.
La competencia se convirtió rápidamente en un desafío de resistencia debido al alto número de incidentes y problemas mecánicos. La lista de abandonos incluyó a figuras centrales:
Max Verstappen, quien se dirigió a boxes en la vuelta 46 por fallas en su Red Bull.
Fernando Alonso y Lance Stroll, dejando a Aston Martin sin autos en pista.
Lando Norris y Oscar Piastri, los pilotos de McLaren que no pudieron siquiera iniciar la competencia.
Alexander Albon y Gabriel Bortoleto, quienes completaron la lista de bajas por problemas técnicos.
En este contexto de supervivencia, Colapinto logró una actuación consagratoria al finalizar en la décima posición y sumar su primer punto con Alpine. El piloto bonaerense, que largó en el puesto 12, protagonizó una largada espectacular que lo catapultó inicialmente al sexto lugar.
Su carrera no estuvo exenta de drama, ya que mientras ingresaron todos a los pits en un inicial Safety Car tras el abandono de Stroll, el joven pilarense se mantuvo en pista, llegando incluso hasta el segundo lugar y defendiendo su posición ante los Haas.
Además, el joven de Alpine sufrió un choque por parte de Esteban Ocon cuando este salía de los boxes en la vuelta 33, lo que provocó un trompo y daños visibles en ambos monoplazas.
A pesar del impacto y de tener neumáticos más desgastados que sus perseguidores en varios tramos, Colapinto mostró una defensa férrea contra pilotos experimentados y aprovechó el retiro de Verstappen para consolidarse en la zona de puntos. La sanción de diez segundos impuesta a Ocon por el incidente ratificó la maniobra del argentino.
Finalmente, con solo 15 autos cruzando la meta, la victoria de Antonelli y el éxito de Colapinto cierran un fin de semana histórico para la nueva generación de la Fórmula 1.
La marca histórica de Kimi Antonelli
En los tres últimos Grandes Premios de China se produjo un hecho curioso, donde los poleman del día anterior levantaron el trofeo. Max Verstappen (Red Bull) y Oscar Piastri (McLaren) se llevaron la victoria en 2024 y 2025, respectivamente, tras marcar los mejores tiempos en la clasificación.
En esta ocasión le tocó el turno a Antonelli, que se convirtió en el segundo piloto más joven en ganar un Gran Premio tras la marca de Verstappen en el GP de España de 2016, con 18 años, 7 meses y 15 días. Por otra parte, el oriundo de Bologna volvió a darle un trofeo a italia, recordando que el último en conseguirlo fue Giancarlo Fisichella en el Gran Premio de Malasia de 2006, conduciendo para el equipo Renault.