Merentiel apareció para empujar un rebote debajo del arco y fue el empate definitivo para Boca. Palacios había abierto el marcador para el Tatengue.
Boca visitó Santa Fe para medirse ante el peligroso Unión, en el marco de la undécima fecha de la Zona A del Torneo Apertura de la Liga Profesional, y terminó sumando un empate que, por la categoría del rival y las acciones del encuentro, tuvo un valor especial. Fue el tercer empate consecutivo para el Xeneize.
Siguiendo en la sintonía de un Boca sin reacción, Unión tuvo la primera chance clara: un bombazo de Tarragona que Marchesín sacó al córner. Las alarmas sonaron del lado xeneize.
El equipo de Úbeda intentó presionar en la salida de los santafesinos, pero este elenco de Madelón tiene recursos y opciones para intentar ser prolijo. En esa instancia, el local decidió por dónde y cómo se jugaba.
Con el correr de los minutos, el visitante empezó a controlar el ritmo del partido. Aunque Paredes no conseguía moverse con comodidad ante la insistente presión del rival, aparecieron algunos "pasillos" por donde el volante central hizo correr la pelota. Se jugó lejos de los arcos, pero el "5" tuvo incidencia real en el juego.
Sobre los 20", llegó la más clara del partido y fue para Boca. Merentiel definió ante la salida de Mansilla y el balón fue rechazado en la línea por Del Blanco. El encuentro tiene mayor posesión de los visitantes
El duelo encontró la apertura del marcador sobre los 40", cuando Palacios remató de media distancia y venció al resistencia de Marchesín. El estadio fue una caldera. Fue un cachetazo a un Boca que no incidía en el juego, pero tampoco lo sufría. Sin embargo, el gol en contra desató los fantasmas de siempre en torno al futuro del partido.
Boca arrancó con mayor decisión el complemento y Bareiro tuvo su chance con una tijera que sacó Mansilla al córner. En un mar de dudas, fue una pequeña isla. Pero fue una buena respuesta al contexto. El ingreso de Herrera le dio otra tonicidad a Boca. El visitante entró mejor al segundo tiempo y tras una hermosa pirueta de Bareiro que dio en el travesaño, Merentiel empujó al gol.
Boca lució mucho mejor en ese cuarto inicial. Paredes encontró conexión con Aranda y fue una clara señal de mejoría. Le dio otro destino al balón, supo por donde llevarlo y esto desordenó a Unión. A tal punto llegó el descontrol local, que Mansilla se vistió de héroe para tapar un mano a mano de Bareiro que llegó de frente a la definición.
Unión tuvo su chance desde un tiro libre de Pittón, que Marchesín sacó magistralmente abajo. El duelo era entretenido y no había un dominador claro. El cuarto de hora final prometía alguna chance más. Y el "1" xeneize empezó a tener participación para sostener el empate.
Boca se desinfló con el correr de los minutos. Sin tanta participación de Paredes y Herrera, el balón no tuvo un dominador claro. Hubo más lucha que fútbol y el visitante se paró para jugar de contragolpe. Y en ese intercambio de golpes, Tarragona dejó solo a Díaz, que remató demasiado ancho ante la salida de Marchesín.
Fue el punto final a otra noche de múltiples defectos para el xeneize. Quienes estuvieron presentes en el estadio 15 de Abril, celebraron el espectáculo, pero los hinchas de Boca, cerraron la noche del domingo con demasiadas preocupaciones. ¿Sigue Úbeda?