Fue uno de los mejores arqueros de Inglaterra, pero excesos, malas inversiones y gastos descontrolados lo llevaron a la quiebra. Descubrí de quién se trata.
Durante años fue una garantía en el arco del fútbol inglés y una pieza importante en la Selección de Inglaterra. David James se consolidó como uno de los arqueros más destacados de la historia, con actuaciones decisivas en clubes importantes y una carrera marcada por su regularidad bajo los tres palos. Su gran rendimiento no solo le permitió jugar en los mejores equipos de la Premier League, sino también ser el portero titular en la Eurocopa 2004.
Después de pasar por Liverpool, el Manchester City y el Portsmouth, su vida volvió al centro de la escena por decisiones desacertadas y malos manejos de dinero. Tras su retiro, los excesos, la mala administración del dinero y ciertos desajustes financieros lo llevaron a la bancarrota, a pesar de haber acumulado una importante fortuna durante su carrera.
James comenzó su carrera profesional en el Watford, donde debutó a finales de los años 80 y empezó a destacarse por sus grandes intervenciones en el arco. Ese buen nivel le abrió la puerta, en 1992, a uno de los grandes del fútbol inglés: el Liverpool, club en el que se consolidó como titular durante varias temporadas y tuvo actuaciones determinantes.
Después de su paso por Anfield, continuó su recorrido en la Premier League con el Aston Villa, donde sumó rodaje y regularidad. Más adelante vistió las camisetas del West Ham United y del Manchester City, manteniéndose siempre en la élite del fútbol inglés.
En la etapa final en Inglaterra, defendió el arco del Portsmouth, equipo con el que alcanzó uno de los hitos más importantes de su carrera al conquistar un título nacional. También tuvo un breve ciclo en el Bristol City antes de dar un giro a su trayectoria. En la recta final, cerró su carrera profesional en el exterior, jugando en el Kerala Blasters de la India, donde puso fin a más de 20 años en el fútbol de alto nivel.
Aunque ganó mucho dinero, James terminó perdiendo casi todo tras su retiro. Un divorcio costoso, malas inversiones y gastos descontrolados lo llevaron a la quiebra y a tener que vender parte de sus bienes para afrontar deudas.