El Merengue atraviesa una dura crisis y profundiza su interna en el vestuario.
Luego del triunfo ante el Oviedo, el Real Madrid sumó un nuevo escándalo que no estaba en los planes: Kylian Mbappé habló con la prensa y aseguró que el entrenador Álvaro Arbeloa lo considera el cuarto delantero del equipo; sin embargo, minutos más tarde, el propio DT lo desmintió y fue durísimo en su postura.
"Ya me gustaría a mí tener cuatro delanteros. No sé qué decirte... ni tengo cuatro delanteros ni le he dicho semejante frase. No me habrá entendido bien", soltó Arbeloa ante la pregunta sobre el tema, con una clara molestia.
Y agregó: "Está claro que si no lo pongo, no puede jugar porque soy el entrenador y soy quien decide quién juega. Para mí es muy claro que un jugador que hace cuatro días no pudo ni ir al banquillo de un partido, hoy no debía empezar".
Estas declaraciones cruzadas y completamente opuestas generaron un gran revuelo en el Real Madrid, que atraviesa una fuerte crisis interna de la que no parece poder salir a pesar de los triunfos.
En las últimas semanas, Mbappé generó gran malestar entre los fanáticos del Madrid por sus fotos de vacaciones y saliendo de noche con su novia, la actriz Ester Expósito, en medio de su recuperación física. Por eso, ante el Oviedo fue silbado por la gran mayoría de los espectadores cuando entró a la cancha.
"Estoy bien. No he jugado porque Arbeloa me ha dicho que para él soy el cuarto delantero de la plantilla, detrás de Mastantuono, Vini y Gonzalo. Lo acepto. Es su decisión, siempre hay que respetar la decisión de un míster (DT)", aseguró.
Este cruce de declaraciones se suma a la pelea que días atrás protagonizaron dos jugadores del plantel. Federico Valverde y Aurelien Tchouaméni se cruzaron en el vestuario, y el uruguayo terminó en el hospital con un corte en la frente. Finalmente, ambos fueron multados por el clubdebido a este acto de indisciplina.