La gran final de la UEFA Champions League paraliza al planeta fútbol. Se disputa entre Paris Saint-Germain (PSG) y Arsenal de Inglaterra en el Puskás Arena de Budapest bajo la estricta mirada del árbitro alemán Daniel Siebert. El elenco de Luis Enrique quiere retener la corona, y los de Arteta buscan la primera consagración.
Mientras el mundo del deporte ya piensa en el Mundial 2026, el continente europeo corona a su nuevo rey en un duelo que promete altísimas dosis de drama y jerarquía.
Por un lado, el Paris Saint-Germain de Luis Enrique llega con la chapa de claro candidato y el pecho inflado. Los franceses, que rompieron el maleficio el año pasado al aplastar al Inter de Milán para alzar su primera Orejona, buscan consolidar su gran momento.
Aunque sufrieron más de la cuenta en unas semifinales de locos contra el Bayern Múnich -con un global no apto para cardíacos de 6 a 5-, los parisinos ostentan un recambio y un poder de fuego que asustan a cualquiera.
Del otro lado estará el Arsenal de Inglaterra, la gran revelación de la temporada. Los Gunners viven días de alegría total tras cortar con una sequía de 22 años sin gritar campeón en la Premier League.
Ahora, el conjunto londinense va por el doblete histórico y su primer título de Champions, una materia pendiente. Para el Arsenal, esta cita es una revancha contra su propia historia: la única vez que acariciaron la gloria fue en aquella lejana final de 2006, cuando el Barcelona les arrebató la ilusión en París con un ajustado 2 a 1.