El inesperado empate 1-1 frente a la República Democrática del Congo generó una serie de fricciones internas que involucran a los futbolistas, sus familiares y las repercusiones en las redes sociales.
La Selección de Portugal es un auténtico polvorín. El estreno en la Copa del Mundo, donde el plantel repleto de estrellas liderado por Cristiano Ronaldo llegó como serio candidato, dejó una sensación térmica insoportable tras el pálido empate ante la República Democrática del Congo.
El gol inicial de João Neves no bastó, Yoane Wissa lo empató para los africanos y el resultado se vivió casi como una tragedia en el entorno luso. Sin embargo, lo peor no pasó dentro de la cancha, sino en los teléfonos celulares.
CR7 se convirtió en un tema tabú. Con 41 años y un bajón físico evidente, el máximo goleador de la historia es acusado en su propio país de buscar un exceso de protagonismo que está desgastando al grupo. La tensión se hizo visible en el propio campo de juego cuando intervino de forma forzada en una acción ofensiva en la que Bruno Fernandes se perfilaba en una posición más favorable para rematar.
Pero la bomba terminó de explotar en la zona mixta cuando João Neves rompió los códigos habituales de sumisión hacia el capitán y profundizaron el debate sobre el liderazgo actual del equipo.
Al ser consultado por la prensa, el volante del Paris Saint-Germain señaló: "Sabemos lo que Cristiano ha hecho por nosotros, por nuestra selección nacional y por el mundo del fútbol. Pero en este momento, él y nosotros sabemos que no es diferente. Es solo otro jugador aquí para ayudar. No es diferente de los demás. Está aquí para contribuir, igual que todos nosotros".
Controversia en las plataformas digitales
La legión de fanáticos de CR7 consideró la frase de Neves como una falta de respeto total y descargó su furia en las redes sociales del jugador y, colateralmente, en las de su novia, la actriz Madalena Aragão.
En ese contexto, un usuario comentó un posteo de Aragão, con fuertes críticas a Neves. "Tu novio es un retardado. Dile que le pase la pelota a mi GOAT", escribió.
Lejos de achicarse, Madalena prendió fuego Twitter e Instagram antes de desactivar los comentarios. Al responderle, tiró un dardo nuclear: "Dile a tu GOAT que se retire, es muy egoísta". Explotó todo.
Como es costumbre en cada crisis del delantero, su familia no tardó en saltar a la yugular de los críticos. Su hermana Kátia Aveiro usó sus redes (donde junta más de 1.6 millones de seguidores) para destrozar el planteo del equipo, apuntando directamente a los compañeros de su hermano.
"Mágicamente desaprendieron a recuperar balones, ganar duelos y hacer contraataques. El juego en el medio campo iba para atrás. Está siendo extraña esta Copa. Muy extraña", lanzó Kátia, picanteando la interna. Para colmo, se viralizó un "me gusta" suyo a una publicación que destrozaba a Bruno Fernandes por "desaparecer del partido".
Por su parte, Elma Aveiro, la otra hermana del astro, prefirió la vieja confiable de pegarle al arbitraje: "Hablar es fácil. Sobre todo cuando te roban así, no es fácil", disparó.
Con este escenario de alta exposición y debate en torno al rol de sus principales figuras, Portugal enfrenta el desafío de recomponer la cohesión grupal. El técnico Roberto Martínez tendrá que hacer magia para que el vestuario no termine de estallar antes del segundo partido de la fase de grupos.