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Mundial 2026: Alfaro apuntó contra el arbitraje tras la victoria de Paraguay: "Estamos jugando un deporte nuevo"

El entrenador de la Albirroja celebró el triunfo frente a Turquía, cuestionó la aplicación del reglamento y respaldó a Miguel Almirón luego de su expulsión. Además, destacó la reacción de sus dirigidos tras un debut que había dejado al equipo bajo fuertes críticas.



Domingo, 21 de Junio de 2026

La victoria de Paraguay ante Turquía en las segunda fecha del Grupo D del Mundial 2026 dejó alivio, emoción y también cuestionamientos. Tras el encuentro, Gustavo Alfaro analizó el rendimiento de su equipo, defendió a sus jugadores y expresó su disconformidad con algunas decisiones arbitrales que, a su entender, condicionaron el desarrollo del partido.

El técnico argentino valoró especialmente la respuesta anímica del plantel luego del traspié sufrido en el debut y aseguró que la reacción del equipo confirmó una característica histórica del fútbol paraguayo.

La respuesta de un equipo golpeado

Durante la conferencia de prensa, Alfaro recordó que en la previa muchos daban por eliminado a Paraguay tras la primera presentación mundialista. Sin embargo, sostuvo que ese escenario adverso terminó fortaleciendo al grupo.

El entrenador reveló que les transmitió a sus futbolistas que cuando Paraguay parece estar contra las cuerdas suele mostrar su mejor versión. Por eso, una vez finalizado el encuentro, agradeció personalmente al plantel por una actuación que calificó como una de las experiencias más emotivas de su trayectoria profesional.

Según explicó, el triunfo tuvo un valor especial porque se produjo en una Copa del Mundo y después de una semana marcada por las dudas y los cuestionamientos.

Críticas al arbitraje y a las nuevas reglas

Más allá de la satisfacción por el resultado, Alfaro dejó en claro su malestar por algunas decisiones arbitrales y por la interpretación de las nuevas normativas.

El entrenador consideró que determinadas acciones son castigadas con una severidad excesiva y advirtió que el fútbol corre el riesgo de perder parte de su esencia. En ese sentido, sostuvo que la fricción, la disputa física, el coraje y la intensidad forman parte de la identidad histórica del deporte.

También manifestó que muchas veces los equipos terminan jugando condicionados por la búsqueda de ventajas reglamentarias y no exclusivamente por cuestiones futbolísticas.

Al profundizar sobre el arbitraje, señaló que le cuesta adaptarse a este nuevo contexto y afirmó que Paraguay sufrió la aplicación más rigurosa posible del reglamento durante el encuentro ante Turquía.

El respaldo a Almirón tras la expulsión

Uno de los momentos más delicados de la noche fue la expulsión de Miguel Almirón, una situación que obligó a Paraguay a redoblar esfuerzos para sostener el resultado.

Lejos de cuestionarlo, Alfaro contó que lo primero que hizo cuando el futbolista ingresó al vestuario fue quitarle responsabilidad emocional por lo sucedido. Según relató, le pidió que no se sintiera culpable porque la reacción colectiva del equipo surgió precisamente a partir de esa adversidad.

El técnico destacó además el compromiso del jugador durante toda la preparación del partido y recordó que había sido uno de los referentes encargados de motivar al grupo antes del encuentro.

El pedido de disculpas en el vestuario

Alfaro también compartió detalles de la intimidad posterior al triunfo. Como es habitual, el plantel se reunió para una oración grupal y allí Almirón tomó la palabra.

De acuerdo con el entrenador, el mediocampista pidió disculpas a sus compañeros por haberlos dejado en una situación comprometida. Sin embargo, el episodio terminó descomprimiéndose con una broma del propio Alfaro, quien ironizó sobre la discusión que derivó en la sanción disciplinaria

Incertidumbre por la sanción

Respecto al futuro inmediato del futbolista, el entrenador admitió desconocer cuál será el castigo que recibirá debido a los cambios recientes en el reglamento.

Alfaro reconoció que la posible ausencia de Almirón representa una preocupación importante para Paraguay, ya que se trata de una pieza clave dentro del esquema. Además, remarcó que el propio jugador se mostró especialmente afectado por la situación una vez terminado el partido.

Recuperar la fe para seguir en carrera

Más allá del resultado, el técnico consideró que la principal conquista de la noche fue la recuperación de la confianza colectiva.

Recordó que tras el debut sintió que el equipo había perdido la ilusión y comparó esa sensación con la de un niño que extravía un objeto muy valioso. Según explicó, el desafío no era solamente derrotar a Turquía, sino también superar el golpe emocional que había significado la primera presentación.



En ese contexto, destacó que el grupo logró reencontrarse con su identidad y recuperar la convicción necesaria para seguir compitiendo en el Mundial.

El espíritu paraguayo como bandera

Para cerrar, Alfaro reveló que durante toda la semana insistió en la necesidad de volver a mostrar la intensidad y el carácter que históricamente identifican al seleccionado paraguayo.

El entrenador aseguró que observó esa transformación desde el momento en que los jugadores volvieron a reunirse y destacó que el equipo recuperó la agresividad competitiva que había faltado en el debut.

Con una victoria que revitaliza sus aspiraciones mundialistas, Paraguay dejó atrás las dudas y volvió a depender de sí mismo en un grupo que promete definirse hasta la última fecha.