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Camino a semifinales: el cuadro del Mundial 2026 abre la puerta a un cruce histórico entre Argentina y Brasil

El nuevo formato de 48 equipos exigirá superar tres instancias consecutivas antes de un hipotético choque en semifinales, reeditando el único antecedente de Italia 1990.

Jueves, 25 de Junio de 2026

La Copa del Mundo 2026 continúa su apasionante desarrollo en territorio norteamericano y el diseño definitivo del cuadro para las rondas de eliminación directa ya encendió las alarmas de los fanáticos en todo el planeta. Tras asegurar de manera sólida el primer puesto en sus respectivas zonas de la fase regular, la Selección argentina y la selección de Brasil quedaron ubicadas exactamente del mismo lado de la llave. Esta coincidencia organizativa abre de par en par la posibilidad concreta de que se produzca un Superclásico de las Américas en las instancias decisivas de la máxima cita ecuménica, un escenario que ya revoluciona las redes sociales y moviliza a los hinchas mendocinos.

El camino hacia la final anticipada y el recuerdo imborrable de Italia 1990

Al haber clasificado como líderes absolutos de sus grupos, tanto el conjunto comandado por la delegación nacional como el exigente Scratch brasileño se ganaron el derecho deportivo de transitar por la ruta principal del organigrama. Sin embargo, con la implementación del nuevo formato de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) que nuclea a 48 seleccionados, el trayecto hacia la gloria es considerablemente más largo y complejo. Para que el ansiado choque de titanes se materialice en la instancia de semifinales, ambas potencias sudamericanas deberán sortear primero y sin margen de error tres llaves consecutivas a todo o nada: los dieciseisavos de final, los octavos de final y los siempre exigentes cuartos de final.

Aunque la rivalidad entre la Argentina y Brasil es catalogada como una de las más grandes y tradicionales del deporte mundial, la historia de los mundiales demuestra que los cruces directos son una verdadera excepción en este tipo de torneos. De darse este enfrentamiento en el transcurso de las próximas semanas, las estructuras futbolísticas romperían con una prolongada sequía de 36 años sin medirse las caras en los estadios de la máxima competencia de naciones, devolviendo al primer plano internacional un duelo táctico que paraliza al continente entero.

Para encontrar el único antecedente oficial entre ambos países en un campeonato de esta envergadura hay que remontarse a la edición de Italia 1990, en aquel recordado e infartante partido de octavos de final disputado en el césped de la ciudad de Turín. En aquella tarde italiana, el combinado de Brasil dominó tácticamente las acciones de juego y estrelló múltiples remates en los postes defendidos por el arco argentino; sin embargo, una genialidad individual de Diego Armando Maradona arrastrando marcas sirvió una asistencia perfecta que terminó en la mítica gambeta y definición de Claudio Paul Caniggia para sellar el 1 a 0 definitivo a favor de la Albiceleste.

La expectativa actual en los pasillos de los complejos deportivos es total, sobre todo teniendo en cuenta que el último enfrentamiento registrado entre ambas escuadras nacionales concluyó con una contundente goleada por 4 a 1 a favor del representativo argentino. Mientras los cuerpos técnicos ajustan los detalles logísticos para encarar los duelos mano a mano de los dieciseisavos de final, el universo del fútbol ya empieza a sacar cuentas y a proyectar lo que muchos especialistas consideran desde ahora como una final anticipada en suelo norteamericano.