El piloto argentino revolucionó el circuito de Spa-Francorchamps con un fuerte mensaje de apoyo a la Selección a pocas horas de la gran definición frente a España.
La fiebre mundialista se trasladó de lleno al Gran Premio de Bélgica. En la antesala de la gran definición de la Copa del Mundo entre Argentina y España, Franco Colapinto revolucionó la calle de boxes del mítico circuito de Spa-Francorchamps al exhibir una bandera con las imágenes de Lionel Messi y Diego Maradona.
Luciendo además la camiseta número 9 de Julián Álvarez, el piloto bonaerense del equipo Alpine no ocultó que su mente está dividida entre el asfalto belga y el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Con total naturalidad, el joven de Pilar confesó entre risas que "la carrera mucho no importa" y reconoció que vivirá la previa de la final con un nivel de nerviosismo mucho mayor que al momento de subirse a su monoplaza.
El corredor vinculó el esfuerzo de su presente en la Fórmula 1 con el sacrificio histórico del plantel de Lionel Scaloni, destacando que el deportista argentino siempre debe entregar el 120% para triunfar frente a las estructuras europeas. Para Colapinto, competir con el sentimiento de ser "uno contra miles" representa un impulso extra en la pista.
En lo estrictamente deportivo, el piloto argentino se vio beneficiado a último momento por las penalizaciones de la FIA a Lando Norris e Isack Hadjar. Aunque originalmente se había clasificado en la decimotercera posición con un registro de 1:46.392, estas sanciones le permitieron avanzar dos casilleros, por lo que comenzará el Gran Premio de Bélgica desde el undécimo lugar de la grilla. En un fin de semana clave para asegurar su asiento titular de cara a la temporada 2027, Colapinto dejó en claro que la mística albiceleste lo acompaña en cada kilómetro.