Con este número, la provincia frena una racha alcista de siete meses y registra mejores indicadores que el promedio del país.
La Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza (DEIE) informó que la inflación de febrero llegó al 2,5%, situándose cuatro décimas por debajo del índice nacional difundido por el INDEC. Este registro marca un quiebre en la tendencia alcista que la provincia arrastraba desde julio del año pasado, convirtiéndose además en el dato más bajo de los últimos cuatro meses. Con esta cifra, el acumulado anual en Mendoza alcanza el 5,5%, mientras que la variación interanual se ubicó en el 32,4%, ambas cifras por debajo de los promedios registrados en el resto del país.
Al analizar el comportamiento de los precios por sectores, el capítulo de "Vivienda y Servicios Básicos" fue el que más subió con un incremento del 7,8%, impulsado principalmente por los ajustes en las tarifas de energía eléctrica y agua potable. Por su parte, el rubro de "Alimentos y Bebidas", que es el de mayor peso en la canasta de los mendocinos, registró una suba del 3,7%, mostrando una leve desaceleración de un punto respecto al mes anterior. En el resto de la lista, se destacaron Atención Médica con un 2,3% y Educación con un 1,6%.
El informe provincial también reveló datos curiosos en el consumo, como la deflación registrada en dos sectores específicos durante el segundo mes del año. El rubro de "Esparcimiento" marcó una caída del 0,7%, mientras que "Indumentaria" mostró una baja del 1%, posiblemente debido al fin de la temporada estival y las liquidaciones de verano. En tanto, Equipamiento del Hogar (1,8%) y Transporte y Comunicaciones (1,2%) se mantuvieron con variaciones moderadas, contribuyendo a que el índice general no se disparara.
Comparando con la región, Mendoza presenta números más alentadores que sus vecinos, ya que el promedio de Cuyo para el primer bimestre fue del 6,5%, un punto por encima del registro local. Este alivio en los precios llega tras un periodo de fuerte presión inflacionaria y posiciona a la provincia en una situación de mayor estabilidad macroeconómica frente a la medición general del INDEC. Los analistas locales siguen de cerca el comportamiento de los servicios, que siguen siendo el principal motor de presión sobre el bolsillo de los ciudadanos.
Para encontrar un registro similar de baja intensidad en los precios hay que remontarse a octubre de 2025, cuando la inflación fue del 2,4%. Este respiro en las góndolas y servicios permite proyectar un primer trimestre con indicadores más controlados, a la espera de lo que suceda con los aumentos estacionales típicos de marzo. Por ahora, Mendoza logra despegarse de la tendencia nacional y ofrece un panorama de desaceleración que no se veía desde mediados del año pasado.