El exrepresentante de Diego Maradona subió a la línea 102 para llegar a tiempo a una entrevista. El conductor no le cobró el boleto y, antes de bajar, Coppola lo sorprendió con una invitación especial.
Un viaje que parecía ser apenas una solución de último momento terminó convirtiéndose en una experiencia inolvidable. Guillermo Coppola necesitaba llegar a tiempo a una entrevista y, ante la demora, decidió subir a un colectivo. Pero no imaginaba que ese recorrido iba a estar marcado por una historia de fútbol, recuerdos y emoción para el chofer.
El episodio ocurrió el viernes 30 de octubre por la mañana, cuando el empresario fue reconocido por Carlos, conductor de la línea 102 de Buenos Aires. El chofer, que cumplía con su recorrido habitual, advirtió que el pasajero era el histórico representante de Diego Armando Maradona y decidió detener la marcha para ofrecerle llevarlo hasta donde necesitara.
"Te llevo a donde vos quieras. Vos estuviste con el más grande, así que a donde vos quieras yo voy", le habría dicho Carlos, según contó luego en una entrevista televisiva a TN. Coppola aceptó subir y continuó su viaje junto al conductor, que no le cobró el boleto.
El cumpleaños, Boca y un recuerdo emotivo
La coincidencia que volvió todavía más especial el encuentro fue que Carlos estaba cumpliendo años. Su cumpleaños es el 30 de octubre, la misma fecha en la que nació Diego Maradona, una figura que ocupa un lugar central en su pasión futbolera.
El chofer es hincha de Boca y, durante la conversación, el fútbol apareció como tema inevitable. Antes de que Coppola bajara del colectivo, se animó a pedirle entradas para el Superclásico frente a River, previsto para este domingo en la Bombonera.
"Tuve mucha vergüenza, no sé cómo me animé, pero le pedí entradas para el Superclásico", contó Carlos. La respuesta del empresario alimentó su ilusión: "Voy a hacer todo lo posible".
Sin embargo, detrás de ese pedido había una historia mucho más profunda. En diálogo con Telenoche, el conductor contó que había comenzado la jornada con tristeza por la ausencia de su padre, con quien compartía el amor por Boca y la admiración por Maradona.
Al recordar ese vínculo familiar, no pudo contener la emoción. "Hoy arranqué triste, mal, y cuando me crucé al Guille me cambió el día", relató. Y agregó una frase que resumió lo que significó para él aquel encuentro: "Este regalo me lo mandó mi viejo".
Mirá el video del insólito viaje:
El sueño de llevar a sus hijos a la Bombonera
La posibilidad de asistir al próximo Boca-River despertó en Carlos una ilusión que va más allá de conseguir una entrada. El colectivero recordó que alguna vez había concurrido a un Superclásico junto a su padre, su hermano y su cuñado, y que también tuvo la oportunidad de ver el regreso de Maradona a la Bombonera.
Ahora, su deseo es compartir esa experiencia con sus propios hijos, que todavía no vieron un partido entre Boca y River en el estadio.
"Hace mucho no voy a la Bombonera. Los llevaría a mis hijos todos los domingos", expresó. También reconoció que su familia se emocionó al conocer lo sucedido, porque se trata de una experiencia poco habitual para ellos.
Así, lo que comenzó como un traslado improvisado de Guillermo Coppola terminó convirtiéndose en una historia de afecto, fútbol y memoria. Para Carlos, más allá de que finalmente consiga las entradas, aquel encuentro inesperado ya tuvo el valor de un regalo de cumpleaños.