La pulseada por los derechos de Harry Potter y el universo DC sacude a la industria de Hollywood.
Cuando la venta del centenario estudio Warner Bros. Discovery a Netflix parecía un hecho, el escenario dio un giro inesperado. La junta directiva del gigante del entretenimiento evalúa ahora retomar las conversaciones con Paramount Skydance, luego de que este presentara una oferta enmendada con condiciones significativamente más atractivas. Según fuentes cercanas a la negociación, esta movida busca determinar si la propuesta de Paramount es superior o si servirá para presionar a Netflix a mejorar sus términos actuales.
Para convencer al directorio, Paramount ajustó su estrategia abordando los puntos más conflictivos de la operación. El compromiso más fuerte es el de cubrir la comisión de ruptura de 2.800 millones de dólares que Warner debería abonar a Netflix si decide rescindir el contrato vigente. Además, ofreció respaldar la refinanciación de la deuda de la compañía y propuso compensar a los accionistas si la transacción no se concreta antes de fin de año, demostrando confianza plena en la aprobación de los entes reguladores.
La disputa es por un botín invaluable: los estudios Warner, fundados en 1923, poseen franquicias como Harry Potter, el universo DC, Friends y El Señor de los Anillos. Mientras que Netflix había acordado un pago de 27,75 dólares por acción, Paramount elevó la apuesta a 30 dólares por cada título. Esta diferencia económica, sumada a la voluntad de David Ellison (CEO de Paramount) de seguir negociando, ha hecho que por primera vez el directorio considere que la oferta del coloso del cine tradicional podría ser más beneficiosa que la del gigante del streaming.
Desde el mercado, inversores y analistas siguen con cautela los movimientos de las acciones de Netflix, que han retrocedido más de un 40 por ciento desde junio por el temor al impacto financiero del acuerdo. No obstante, Netflix no planea retirarse de la contienda; la empresa ya admitió ante sus accionistas que podría revisar al alza su oferta original si Warner decide formalizar el diálogo con su competidor. El derecho a igualar cualquier propuesta rival es la carta que Netflix guarda para no perder el control de HBO Max.
La resolución de esta "guerra de ofertas" tendrá consecuencias directas en la forma en que los mendocinos consumen contenidos en sus hogares. Si Warner decide avanzar con Paramount, se deberá notificar primero a Netflix, abriendo un plazo legal donde las cifras podrían escalar aún más. La industria audiovisual atraviesa un proceso de consolidación sin precedentes, donde la propiedad intelectual y los clásicos del cine, como Casablanca, son los activos que definen quién ganará la batalla por la atención del público global.
Por ahora, el acuerdo vinculante con Netflix sigue en pie y la votación de los accionistas continúa en agenda. Sin embargo, la creatividad de Paramount para estructurar un negocio que minimice riesgos financieros ha puesto a dudar a la mesa chica de Warner. En los próximos días se definirá si el histórico estudio cambia de rumbo o si Netflix saca a relucir su billetera para blindar una de las fusiones más grandes de la década en el mundo del espectáculo.