A pocos minutos de la capital, el actor y su esposa compraron una estancia con vista a las montañas.
Este domingo murió a los 95 años el actor Robert Duvall, una de las grandes leyendas de Hollywood. La noticia generó repercusión en todo el mundo y también en la Argentina, país con el que mantenía un fuerte lazo personal.
Duvall estaba casado con Luciana Pedraza, oriunda de Salta. A finales de los años 90, compraronuna casa colonial en dicha provincia, que hoy funciona como un hotel de lujo: La casa de los jazmines.
Apasionado por la cultura de nuestro país, los caballos y la vida de campo, el actor de "El Padrino" encontró en esa propiedad un lugar ideal para desconectarse de Hollywood y pasar tiempo con su esposa.
La construcción de la casa tiene una forma irregular, con galerías y patios internos. Está rodeada de un extenso parque arbolado, con jardines perfumados de jazmines y campo abierto. La arquitectura conserva un estilo rústico y cálido.
Actualmente, el lugar cuenta con habitaciones y suites decoradas con piezas de época, una pileta con vista a las montañas, spa y espacios pensados para el relax.
Con el tiempo, la estancia dejó de ser solo una residencia privada y comenzó a funcionar como un pequeño hotel boutique bajo la gestión de Duvall y Pedraza. Finalmente, en 2007 la vendieron a la familia Fenestraz, especialistas en hoteles de lujo, que ampliaron la construcción conservando la esencia y el nombre.
La historia de amor de Robert Duvall y Luciana Pedraza comenzó en 1996, cuando el actor se encontraba en la Argentina. De forma inesperada, tuvieron un encuentro casual en una esquina porteña que fue un antes y un después en la vida de ambos.
Según contó Luciana en entrevistas, el actor había ido hasta una florería que estaba cerrada y se encontraron en la vereda. Ella tenía 24 años y él 65. Conectaron al instante y lo invitó a un evento que estaba organizando: la inauguración de un salón de tango.
Luego de ese momento, Pedraza se mudó a Estados Unidos con él, comenzó a trabajar en el mundo del cine y finalmente se casaron en el año 2005. Su matrimonio, como no podía ser de otra manera, quedó marcado por una gran pasión por el tango.
La pareja nunca tuvo hijos a pesar del profundo deseo del actor. "No lo conseguí ni con mis cuatro esposas ni con otras novias", declaró Duvall cuando le preguntaron acerca del tema.