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Mundo Animales

Los perros escuchan nuestras conversaciones: científicos descubrieron el sonido que usa su cerebro para entender lo que decimos

Pruebas de encefalograma en la Universidad ELTE revelaron un pico de actividad cerebral a los 400 milisegundos al escuchar patrones consonánticos.



Domingo, 27 de Setiembre de 2026

Investigadores de la Universidad Eötvös Loránd de Hungría descubrieron que los perros poseen una preferencia cerebral por las consonantes al escuchar el habla continua. Mediante electroencefalografía no invasiva, los científicos registraron que el cerebro canino capta el ritmo de las palabras al igual que el humano, descomponiendo la conversación sin requerir habilidades lingüísticas complejas.

El hallazgo, publicado en la revista científica Science, transforma la comprensión sobre el procesamiento del lenguaje en mamíferos. La investigación demostró que la exposición constante a la voz humana modifica la función cerebral animal, permitiendo reconocer la estructura de las palabras mediante mecanismos auditivos simples.

¿Cómo detecta el cerebro de los perros el sonido de las palabras?

El neurocientífico cognitivo Attila Andics y su equipo compararon las respuestas cerebrales de veinte personas y veinte perros domésticos mientras escuchaban secuencias de habla sin pausas ni señales auditivas. Para medir la actividad eléctrica, utilizaron la sincronización neuronal, un fenómeno donde el cerebro adopta el ritmo de los estímulos acústicos percibidos.


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Durante las pruebas, los científicos presentaron combinaciones alternadas entre consonantes y vocales. Las mediciones revelaron que el cerebro de los perros captaba con éxito el ritmo de las palabras únicamente frente a secuencias consonánticas, registrando un pico de actividad eléctrica a los 400 milisegundos del inicio de cada término, coincidiendo exactamente con la respuesta humana.

¿Los perros aprenden a reconocer el habla humana por exposición?

El estudio analizó además a perros rescatados de refugios que tuvieron poco contacto con el habla durante sus primeros meses de vida. Sorprendentemente, estos animales mostraron una preferencia por las consonantes igual de firme que las mascotas de familia. Al respecto, la bióloga Boglárka Morvai indicó que la preferencia por el tipo de sonido "acústicamente menos llamativo, las consonantes" surge por aprendizaje de patrones a través de la escucha frecuente.


Pese a las similitudes, los científicos observaron diferencias fundamentales en la resolución del procesamiento auditivo. Mientras el cerebro humano analiza el flujo del habla asignando a cada sonido una unidad independiente y logrando detectar patrones vocálicos, los perros procesan la información teniendo a las sílabas como la unidad mínima de segmentación.