Mendoza, de de

Mundo Internacional

La ola de frío en Europa acelera la urgencia por poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania

El alto el fuego que se negocia en París no avanza con la rapidez que exige el riguroso clima invernal. Las condicione se superponen y dilatan una solución.


Jueves, 8 de Enero de 2026

En Ucrania, para esta época, las temperaturas pueden bajar hasta -25 °C., mientras la invasión rusa penetra por ventanas rotas y los hogares destruidos.

Durante noches enteras las sirenas atormentan a la estoica población atérida, sin calefacción, avisándole de nuevos ataques.

Miles de familias ucranianas deben enfrentar el invierno con lo poco que tienen. Algunos se esconden en los túneles del subte o en refugios temporarios.

Envueltos en un frío intenso aunque fuera de los edificios parisinos, menos riguroso y con ambientes climatizados, los negociadores de Washington y Kiev abordaron este miércoles 7 de enero los "asuntos más difíciles" en las conversaciones con Ucrania, incluyendo el territorio.

Fue luego de un avance en las conversaciones lideradas por Europa, según declaró Volodímir Zelenski, presidente del país invadido por Rusia desde hace casi cuatro años.

Pese a que los ucranianos se congelan a la espera de una pronta resolución, aún no llega el alto el fuego en el que es el conflicto más mortífero de Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

El Kremlin va y viene

La posición negociadora actual de Moscú dista mucho de estar clara.

El presidente Vladímir Putin reiteró su rechazo a la presencia de tropas de la OTAN sobre el terreno en Ucrania, lo que complica la efectividad de las garantías de seguridad a Kiev para persuadir a Rusia de no volver a invadir a Ucrania en un futuro.

El día anterior, los líderes europeos y enviados estadounidenses habían anunciado que acordaron garantías de seguridad clave para Kiev.

Intentan presentar un frente unido para Ucrania a pesar de las tensiones multiplicadas tras la operación de Washington en Venezuela y las intenciones del presidente Donald Trump de tomar el control de Groenlandia.

La representación de Washington estuvo a cargo del enviado estadounidense Steve Witkoff y del yerno de Trump, Jared Kushner, en el marco de las gestiones para poner fin a casi cuatro años de la guerra que Vladimir Putin ordenó contras su vecino país.