Mendoza, de de

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Condenaron a cadena perpetua a un expresidente en Corea del Sur: uno por uno, todos los motivos

La Justicia lo declaró culpable de insurrección por imponer la ley marcial en diciembre de 2024. Miles de seguidores protestaron en las calles de Seúl.

Jueves, 19 de Febrero de 2026

La crisis política que sacudió a Corea del Sur a fines de 2024 tuvo este jueves un capítulo histórico: la Corte del Distrito Central de Seúl condenó a cadena perpetua al expresidente Yoon Suk Yeol por encabezar una insurrección y declarar la ley marcial en un intento de frenar a la oposición.

El juez Ji Gwi-yeon fue contundente al leer el veredicto: "La declaración de ley marcial resultó en enormes costos sociales, y es difícil encontrar alguna indicación de que el acusado haya mostrado arrepentimiento por ello". Y remató: "Lo sentenciamos a prisión perpetua".

El intento de golpe y la reacción del Congreso

La noche del 3 de diciembre de 2024, Yoon apareció en cadena nacional para anunciar la suspensión del gobierno civil y el inicio del mando militar.

Justificó la medida con supuestas amenazas de "fuerzas antiestatales" y la influencia norcoreana, aunque nunca presentó pruebas concretas.

En ese momento, militares ocuparon la sede legislativa para silenciar a los opositores. Pero la respuesta fue inmediata: diputados y manifestantes rompieron el cerco de seguridad y lograron votar de urgencia para revertir la ley marcial. Seis horas después, la medida quedó sin efecto.

El fallo judicial y las condenas a los responsables

El tribunal consideró que la intención de Yoon era "paralizar la asamblea por un período considerable" y que actuó movido por un "deseo de poder orientado a la dictadura y el mando de largo plazo", según la acusación de la fiscalía.

Junto a Yoon, el exministro de Defensa Kim Yong-hyun recibió una condena de 30 años de prisión por su rol en la crisis.

Los fiscales habían pedido la pena de muerte para el expresidente, pero la corte optó por la prisión perpetua, uno de los dos castigos posibles bajo la ley surcoreana para el delito de insurrección.

Protestas y clima de tensión en Seúl

Mientras se conocía el veredicto, miles de simpatizantes de Yoon se congregaron frente al tribunal con pancartas que decían "Yoon, grande de nuevo" y "Retiren los cargos contra el presidente Yoon".

La policía desplegó un fuerte operativo con agentes vestidos con chaquetas color neón para evitar disturbios.

Un país marcado por la historia de los golpes militares

El intento de Yoon revivió los fantasmas de los golpes militares que sacudieron a Corea del Sur entre las décadas de 1960 y 1980.

El país, considerado un faro de democracia en Asia, volvió a enfrentar el riesgo de una ruptura institucional.

Yoon, de 65 años, fue destituido, detenido y aislado tras el escándalo. Negó haber actuado mal y sostuvo que buscaba "salvaguardar la libertad" frente a lo que llamó una "dictadura legislativa" de la oposición.

Antes de esta condena, el exmandatario ya había recibido una pena de cinco años de prisión por delitos menores relacionados con el caso.

Varios altos funcionarios también fueron sentenciados por su participación en la declaración de la ley marcial.