Tras superar a potencias como Napa Valley y Marlborough, el Malbec mendocino le ganó la final a la Borgoña francesa.
Mendoza vuelve a ocupar el centro de la escena mundial de la industria vitivinícola tras consagrarse ganadora de "The World Wine Bracket". Se trata de un certamen anual organizado por la prestigiosa revista estadounidense Wine Spectator, una de las publicaciones más influyentes del sector. Bajo un formato de eliminación directa, similar al que se utiliza en el básquet universitario de Estados Unidos, la provincia compitió contra otras 32 regiones productoras y logró imponerse gracias al voto digital de miles de usuarios en todo el mundo.
Para llegar a la cima, Mendoza tuvo que transitar un camino exigente donde superó a gigantes de la actividad. En el trayecto hacia la final, la provincia dejó en el camino a McLaren Vale de Australia, Willamette Valley de Estados Unidos, y venció en cuartos de final al mítico Napa Valley. En las semifinales, el voto del público favoreció a nuestra región por sobre Marlborough, de Nueva Zelanda, permitiendo que la definición fuera un nuevo capítulo del clásico duelo deportivo y cultural entre Argentina y Francia, enfrentando a la emblemática región de Borgoña.
La publicación internacional destacó que Mendoza es la "casa del 75 por ciento de los vinos de Argentina" y subrayó que posee la mayor proporción de Malbec sembrado en cualquier parte del planeta. Además de nuestra cepa insignia, el jurado y los votantes valoraron la calidad del Syrah, el Cabernet Sauvignon y la Bonarda que se producen en suelo local. El informe de Wine Spectator también hizo una mención especial para el Valle de Uco, posicionándolo como una de las zonas con mayor proyección y calidad del continente.
El triunfo generó una inmediata repercusión en las redes sociales, que se poblaron de mensajes de orgullo por parte de productores, bodegueros y consumidores argentinos. Entre los comentarios destacados figuró el del reconocido enólogo Roberto de la Mota, quien celebró este nuevo hito para la vitivinicultura regional. Este reconocimiento no solo premia la calidad del producto final, sino también el esfuerzo constante de los trabajadores de la tierra que han logrado posicionar la marca Mendoza como un sello de excelencia indiscutible.
Este logro internacional llega en un momento clave para la promoción del turismo enológico en la provincia, que sigue atrayendo a visitantes de todo el globo. Haber superado a regiones históricas como Piamonte o Champagne demuestra que el vino mendocino no solo compite de igual a igual, sino que es capaz de liderar las preferencias del público especializado. Con este nuevo "mundial" en las vitrinas, la industria local reafirma su liderazgo y su capacidad de innovación en un mercado global cada vez más exigente.