Mendoza, de de

Mundo Política

El fuerte descargo de Rusia ante las acusaciones de desinformación en Argentina: "Buscan enturbiar el vínculo"

- La representación rusa sostuvo que estas versiones carecen de sustento fáctico


Sabado, 4 de Abril de 2026

La Embajada de la Federación de Rusia en la República Argentina rompió el silencio. A través de un comunicado, emitió un contundente rechazo frente a las investigaciones que señalan la existencia de una presunta operación de desinformación en territorio nacional, calificando las versiones como una maniobra para fracturar las relaciones bilaterales.

La controversia, que ya es tendencia en redes y círculos de política exterior, escaló tras la difusión de documentos que detallan una sofisticada arquitectura de propaganda atribuida a una red denominada "La Compañía". Según los informes, esta estructura -vinculada a estrategias de "soft power" en América Latina- habría orquestado una campaña sistemática para erosionar la imagen del gobierno de Javier Milei.

Los números detrás de la polémica: US$ 283.000 y 250 artículos

Los datos revelados en la investigación periodística que encendió las alarmas son precisos y preocupantes para la seguridad digital del país. Se estima un financiamiento cercano a los 283.000 dólares destinados a la publicación de más de 250 artículos en diversos medios digitales argentinos entre junio y octubre de 2024. Estos contenidos, que circularon con fuerza en plataformas sociales, presentaban las siguientes características:

Perfiles falsos: Notas firmadas por autores inexistentes o con identidades digitales creadas artificialmente.

Foco en la crisis: Amplificación de críticas hacia el programa de ajuste económico y el impacto social de las medidas de la Casa Rosada.

Geopolítica: Cuestionamientos directos al alineamiento de Milei con los bloques occidentales (EE.UU. e Israel).

La respuesta de la Embajada: "Acusaciones infundadas"

Ante la gravedad de las denuncias, la representación rusa en Buenos Aires, bajo la conducción del Embajador Dmitry Feoktistov, sostuvo que estas versiones carecen de sustento fáctico. En el descargo, la diplomacia rusa elevó la apuesta y sugirió que la filtración es parte de una "disputa narrativa" global donde Moscú es habitualmente señalado sin pruebas concluyentes.

"Se busca deteriorar el vínculo entre ambos Estados mediante una campaña de desprestigio", enfatizaron desde la delegación, utilizando el término "enturbiar" para describir la intención detrás de los informes que vinculan a Rusia con operaciones de inteligencia en suelo argentino.

¿Qué significa este cruce para el gobierno de Milei?

El planteo diplomático sugiere que la difusión de estos informes no es casual. Se inscribe en un contexto de presión internacional donde Argentina ha dejado clara su postura de alejamiento de los BRICS y de mayor cercanía con la OTAN. Lo que resulta innegable es que la relación entre la Argentina de Javier Milei y la Rusia de Vladimir Putin atraviesa su momento de mayor opacidad.

Mientras el Gobierno nacional reafirma la vigilancia sobre las maniobras de influencia externa, la Embajada rusa se posiciona como blanco de una operación mediática. ¿Qué sigue ahora? La resolución de esta controversia queda en manos de una investigación que promete nuevos capítulos. El impacto podría trascender lo discursivo y afectar áreas sensibles como el comercio bilateral y la cooperación técnica que, aunque disminuida, aún persiste entre ambas naciones.