Al llegar al hospedaje que reservaron por una aplicación, descubrieron que el lugar estaba destruido, sucio y que había sufrido un incendio reciente por albergar un búnker de metanfetaminas.
Lo que prometía ser una experiencia inolvidable siguiendo los pasos de la Selección argentina en el Mundial 2026 se transformó en una odisea para Pedro Fara y Gastón "Peque" Panza. Los dos jóvenes mendocinos, quienes viajaron a Estados Unidos con el objetivo de generar contenido para las redes sociales y cubrir el certamen ecuménico, fueron víctimas de una insólita estafa con el alojamiento que habían reservado de forma anticipada en la ciudad de Dallas, una de las sedes oficiales del torneo.
Atraídos por un precio competitivo de 500 dólares (frente a los 1.000 que costaban otras opciones locales), los comunicadores contrataron un departamento que prometía cocina, internet y comodidades básicas. Sin embargo, al ingresar se toparon con una escena deplorable: el lugar carecía de wifi, no tenía cocina, presentaba suciedad extrema, toallas tiradas, insectos muertos y personas desconocidas merodeando los pasillos en una atmósfera completamente enrarecida.
La sorpresa mayor llegó cuando asistieron a un taller mecánico para reparar un neumático del auto de alquiler. Allí, un vecino de la zona les reveló un dato escalofriante: tres semanas antes, ese mismo inmueble se había incendiado debido a que en su interior funcionaba un laboratorio clandestino de metanfetamina. Tras constatar la veracidad de la información en los portales de noticias locales de Dallas, los mendocinos decidieron armar sus valijas y abandonar el sitio de inmediato por razones de seguridad.
Salir de esa situación irregular implicó abrir una nueva disputa administrativa para recuperar los fondos invertidos. Aunque los propietarios del complejo se negaron inicialmente a realizar un reembolso, la mediación formal de la plataforma digital donde concretaron la reserva surtió efecto: el sistema solo les cobró una noche de penalidad y les reintegró el resto del dinero, obligándolos a costear de urgencia un hospedaje alternativo mucho más caro.
A modo de consejo para los miles de hinchas que viajan a la Copa del Mundo, los jóvenes recomendaron verificar con rigurosidad las reseñas y referencias antes de pagar, ya que la alta demanda de los eventos masivos suele disparar los engaños. A pesar del mal trago y el perjuicio económico, ambos continúan con su cobertura periodística y celebraron haber dejado atrás el peligro con una alegría deportiva: "Pudimos ver los tres goles de Messi contra Argelia. Con eso ya estamos recontra contentos".