A pesar de la espectacularidad de la escena, el conductor resultó ileso y responsabilizó al mal tiempo por la pérdida de dominio del vehículo.
Un insólito y aparatoso accidente vial causó sorpresa durante las primeras horas de la madrugada de este lunes en uno de los ingresos más transitados al Gran Mendoza. Una camioneta terminó literalmente montada sobre el guardarraíl de la conocida Rotonda del Cóndor, punto neurálgico donde convergen el Acceso Sur y el Acceso Este en dirección a la Ciudad. Afortunadamente, no se registraron personas heridas.
El episodio involucró a una Renault Duster de color gris que circulaba por la zona pasadas las 3 de la mañana. Por motivos que se intentan establecer, el conductor perdió el control del rodado al momento de incorporarse al flujo vehicular del Acceso Este, quedando el coche atravesado en sentido contrario al de la calzada y apoyado sobre las protecciones metálicas.
Según el testimonio brindado por el propio automovilista, el hecho se produjo cuando regresaba de su jornada laboral bajo las complejas condiciones climáticas que afectaban a la provincia. La intensa lluvia registrada durante la noche y el asfalto mojado habrían provocado la pérdida de adherencia del vehículo, derivando en el despiste que terminó con la camioneta sobre la estructura de contención.
A pesar de la peligrosa e inusual postura en la que quedó depositado el rodado, el hombre pudo salir del habitáculo por sus propios medios y sin presentar lesiones físicas de consideración. Las autoridades policiales confirmaron que el siniestro únicamente provocó daños materiales en la carrocería de la camioneta y en la infraestructura vial pública.
La remoción del vehículo generó un curioso inconveniente logístico durante varias horas de la mañana. El conductor permaneció en el lugar del accidente esperando la asistencia mecánica, pero la grúa del servicio de auxilio informó que no podía concretar el acarreo de manera convencional debido a que las cuatro ruedas del rodado se encontraban suspendidas y sin apoyo sobre el pavimento.
Para poder retirar la unidad de la zona del empalme se requirió la intervención especializada del personal de Bomberos, quienes montaron un operativo técnico para desenganchar el vehículo de la valla metálica. El procedimiento causó curiosidad en los miles de automovilistas que ingresaban a la capital mendocina durante las primeras horas del día.