Las estaciones de servicio se encuentran colmadas a la espera de la reapertura.
El cierre preventivo del Paso Internacional Cristo Redentor, motivado por las severas condiciones meteorológicas en la franja cordillerana, volvió a paralizar el tránsito internacional de cargas. Ante la imposibilidad de cruzar hacia Chile, alrededor de mil camiones permanecen varados a lo largo de la Ruta Nacional 7, distribuidos entre el Arco de Desaguadero y el departamento de San Martín.
La acumulación de vehículos pesados se concentró principalmente en los paradores y estaciones de servicio de la zona Este. Uno de los puntos más saturados es la estación Eloy Guerrero, ubicada en Alto Verde, donde se contabilizan unos 500 transportes. De ese total, unos 350 colmaron el playón principal, mientras que el resto debió estacionar sobre colectoras y calles laterales.
Una postal similar se repite en otros paradores estratégicos situados sobre el corredor bioceánico, como las estaciones de servicio de Las Catitas y La Paz. Cada vez que las nevadas, la formación de hielo o los intensos vientos obligan a suspender la circulación en la Alta Montaña, las autoridades disponen la retención preventiva de las unidades en la franja Este para evitar el colapso vial en la zona de Uspallata.
Esta logística de contingencia obliga a cientos de choferes a pasar largas horas de espera en las banquinas e instalaciones del Este mendocino. La reapertura del túnel internacional dependerá exclusivamente de la evolución del clima en la cordillera y de la finalización de los trabajos de despeje a cargo de las vialidades de ambos países.
El escenario actual vuelve a poner en evidencia la necesidad de avanzar con el Polo Logístico del Este. Este proyecto provincial contempla la utilización de un predio de 90 hectáreas pegado al Parque de Servicios e Industrias Palmira (PASIP), con acceso directo a la Ruta 7, pensado para contener el flujo del transporte internacional en épocas de temporal.
La Legislatura provincial ya aprobó la declaración de utilidad pública y la expropiación de los terrenos requeridos para esta obra clave. Mientras la infraestructura avanza hacia su concreción, la acumulación de camiones a la vera de la ruta sigue siendo la única alternativa de contención cada vez que el invierno interrumpe la conexión con el vecino país.