La asociacion cooperativa impulsa un doble seguro agricola y pronosticos propios para amortiguar el impacto de eventuales granizadas y tormentas en los oasis mendocinos.
Ante el plan de contingencia impulsado por el Gobierno y los municipios para mitigar los efectos del fenómeno Súper Niño, el sector vitivinícola mendocino comenzó a ejecutar medidas preventivas. La Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi) puso en marcha un esquema operativo y financiero para dar previsibilidad a los productores ante una temporada con mayor volumen de precipitaciones.
El presidente de la entidad, Fabián Ruggeri, señalo que el sistema cooperativo dispone de herramientas idóneas para afrontar las contingencias climaticas. La estrategia busca actuar con anticipación en el territorio sin generar alarmas extremas en el sector productivo.
Entre las medidas financieras destaca un modelo de cobertura complementario. Por un lado, los vitivinicultores pueden adherir al Fondo Compensador Agrícola que ofrece la provincia contra granizo y heladas tardías. A su vez, disponen de un fondo propio exclusivo del sistema cooperativo.
Este fondo interno cuenta con un elevado nivel de adhesion entre los asociados y cubre hasta el 70% del costo de producción en caso de daños por granizo. Esta herramienta permite amortiguar las pérdidas económicas inmediatas ante eventos meteorológicos severos.
Para anticiparse a las tormentas, Acovi implementó un servicio meteorológico propio que emite informes a 7 y 10 días para los cuatro oasis productivos de la provincia. Asimismo, un equipo de 25 ingenieros agrónomos asesora a las fincas en labores de defensa pasiva y en la factibilidad de instalar mallas antigranizo.
Pese a las advertencias generales sobre la intensidad del Súper Niño, en el sector prima la cautela. Desde la entidad remarcaron que los modelos marcan tendencias regionales, por lo que resta esperar cómo se despliegan las lluvias en cada zona y si el impacto mayor se dará en las áreas cultivadas o en los campos abiertos.