Impulsado por la senadora mendocina Anabel Fernandez Sagasti, el proyecto establece que la fuga del acusado interrumpa el plazo de prescripcion de la pena.
Detras de la "Ley Segovia", una iniciativa presentada en conjunto por la senadora mendocina Anabel Fernandez Sagasti y la diputada bonaerense Luciana Potenza, se esconde una historia desgarradora. El proyecto busca cubrir un vacio legal clave: que el tiempo de prescripcion de una causa de abuso sexual a menores se suspenda automaticamente si el imputado se encuentra profugo.
La propuesta esta inspirada en la lucha de Yamila Segovia, una joven que a los 13 anos presencio el abuso y embarazo de su hermana de 11 a manos de su padrastro, Alberto Martin del Valle. El agresor huyo del pueblo de Puan y permanecio profugo durante mas de 14 anos, evadiendo a la Justicia con identidades falsas mientras la causa corria riesgo de vencer.
Para no dejar impune el caso, Yamila estudio Abogacía, se recibio y asumio la querella de la causa. Su impulso permitio rastrear y detener a Del Valle en Florencio Varela. Sin embargo, tras la captura surgio una paradoja judicial: una jueza de Garantias dictaminó el sobreseimiento del acusado al considerar que habia transcurrido el plazo de 12 anos de prescripcion.
Aunque la Camara Penal de Bahia Blanca freno la liberacion para investigar si el profugo cometio otros delitos durante la fuga, el expediente volvio a quedar trabado en el paso del tiempo. Frente a esta situacion, el proyecto de Fernandez Sagasti y Potenza busca evitar que el tiempo beneficie a quienes evaden a las autoridades, impidiendo que la impunidad sea el premio por mantenerse oculto.