Las pymes sostienen el empleo, pero encabezan la baja de empleadores.
El mercado laboral de Mendoza refleja los efectos de la recesión económica. Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) analizados por el Centro de Economía Política (CEPA), en los primeros cinco meses de 2026 la provincia registró la pérdida de 250 empleadores y casi 6 mil puestos de trabajo formales en relación a enero.
Desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei y hasta mayo de este año, la provincia acumula la caída de 1.396 empleadores y más de 10.700 empleos registrados. Las actividades con mayor impacto negativo son la construcción, la industria manufacturera y el comercio, mientras que rubros como la minería, los servicios financieros y la energía muestran una tendencia opuesta.
Al analizar la dinámica de las empresas, surge que las grandes compañías de más de 500 empleados son las que más trabajo destruyeron, con más de 10.800 bajas acumuladas. En contraposición, las pymes lograron generar 203 puestos netos, aunque sufrieron el 100% de los cierres de firmas registrados en la provincia durante los últimos dos años y medio.
Expertos del sector laboral destacan que el escenario actual se debe a que crecen rubros poco intensivos en mano de obra. Sin embargo, mantienen una mirada optimista a mediano plazo impulsada por la futura puesta en marcha de proyectos mineros y la capacidad de adaptabilidad tecnológica que presentan las pequeñas y medianas empresas.