Habían comprado el lote de buena fe y fueron desalojados en 2025.
Tras 15 meses de espera, la Justicia de Mendoza dictó este lunes 24 de agosto el sobreseimiento definitivo para Alberto "Tito" Angulo y su esposa Yésica Ferreyra. El matrimonio había sido imputado por la usurpación de un terreno en San Francisco, Lavalle, el cual habían adquirido de buena fe mediante un boleto de compraventa engañoso antes de que la propiedad fuera comprada por el músico Abel Pintos y su socio.
El conflicto sobre la titularidad del inmueble se originó por una superposición de operaciones: la familia compró los derechos posesorios a un particular, mientras que Pintos y su socio adquirieron 93 hectáreas a la entidad bancaria que figuraba como titular registral. En mayo de 2025, la familia fue desalojada de forma pacífica y se trasladó a Jocolí Viejo para comenzar de nuevo.
Pese a que los representantes legales de Abel Pintos informaron de inmediato a la Fiscalía que recuperaron la propiedad y que no pretendían continuar con la acusación —entendiendo que la familia pudo ser víctima de una estafa—, los plazos judiciales se dilataron. La demora provocó que el expediente siguiera activo en los registros formales.
Esta situación generó graves perjuicios a la familia, ya que Angulo perdió oportunidades concretas de empleo formal al momento de presentar los antecedentes penales. Con esta resolución, el matrimonio dejó atrás la acusación judicial y busca retomar la construcción de su vivienda propia en el terreno que un amigo les vendió en cuotas.